Mourinho debe seguir, pase lo que pase

Mourinho debe seguir, pase lo que pase

Ante la tormenta de clásicos que se nos viene, mucha gente me pregunta si Mourinho debería marcharse si acabara la temporada sin ningún título. Les digo que no, que debería seguir. Es un estupendo entrenador, el mejor que hay. El Madrid no iba a encontrar nada mejor. Y luego está el valor de la continuidad: ya el año pasado me pareció que hubiera sido mejor darle un segundo año a Pellegrini, que no sólo no ganó nada sino que cayó prematuramente en Copa y Champions. Ahora, con más motivo: Mourinho ha llegado ya lejos en las dos, aunque la Liga se le esté escapando antes de tiempo.

Claro que tiene una contraindicación: sus episodios de malos modos. Ayer tuvimos otra muestra de eso, la enésima. Me preocupa su efecto contaminante, su manera de expandir discordia. Es algo que va con él y que le hace daño al club pero creo que está empezando a corregir. Aunque hoy quizá no sea el mejor día para decirlo, estos episodios empiezan a espaciarse, o así me lo parece. Y fuera de eso está la realidad de que su trabajo es bueno, los jugadores y la afición le quieren y la continuidad es una necesidad extrema para Florentino, que para el banquillo lo ha probado todo menos la paciencia.

Ya, pero ¿y si no gana nada? Pues si no gana nada será culpa del Barça, que es el mejor equipo del momento y para muchos hasta de la Historia. Tiene los tres jugadores del podio del Balón de Oro, tiene ocho campeones del mundo, tiene un modelo, tiene un entrenador sabio que se desenvuelve en su biotopo ideal, tiene un fútbol exquisito, tiene la superioridad moral y tiene (¡no se me enfaden!) el guiño cómplice del villarato que hace más confortable su vida. Para superar eso el Madrid necesita a Mourinho y paciencia. ¿Aunque pierda esta noche y los tres que vienen? Aún así. Pero, por favor, que deje de hacer el gamba.