Rosell, Mas... y ahora le toca a Mourinho
Guardiola sabe bien que el 5-0 empezó a fraguarse cuando Cristiano dijo aquello de "a nosotros no nos meterán ocho", haciendo de menos la goleada del Barça al Almería. Sabe que no hay nada que motive más a un grupo que una bravata del rival. De hecho, en vísperas del partido cuidó muchísimo el mensaje de los suyos. Limitó las apariciones de sus jugadores en medios a un par de conferencias de prensa de esas tras el entrenamiento, para las que seleccionó a dos hombres prudentes: Mascherano y Puyol, que estuvieron exquisitos, como era de esperar. Nada de Alves, Piqué o algo de ese estilo.
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Pero ahora, ante la proximidad de la final de Copa, Rosell y Mas salen por lo que en Barcelona se ha venido a calificar como 'el espíritu de Boluda' y auguran un 5-0 y un 4-0, respectivamente. Rosell, 'para no perder la costumbre'. Mas, para emparejar el marcador con las barras de la senyera, con lo que saca el asunto fuera de las líneas de cal. Pecados veniales, en realidad, como lo fue el de Boluda, pero hay que recordar que aquello también tuvo un efecto bumerán en forma de un cuatro a cero en Anfield. Así que no me extraña que Guardiola esté inquieto. Sabe que el fútbol es complejo y que todo influye.
Porque el fútbol es, entre muchas otras cosas, una discusión. Y como en toda discusión, uno se maneja mejor desde la posición de superioridad moral. En los últimos tiempos esa baza está del lado del Barça: ya saben, cantera, chicos buenos, un Guardiola mesurado. El Madrid de hoy es otra cosa. Mourinho y Cristiano le dan un puntito perdulario. Pero ahora Rosell y Mas se visten de Joan Gaspart, quizá porque ya que no pueden hacer alineaciones ni goles, algo tienen que hacer. Pero no está bien hecho. Aunque, eso sí, han levantado expectación extra sobre la comparecencia de hoy de Mourinho.




