Está Cesc, no están ni Puyol ni Piqué

Está Cesc, no están ni Puyol ni Piqué

Buen partido esta noche en el Camp Nou, con el guiño añadido de la presentación de Cesc en ese campo como rival. El Barça lo quiere, el Madrid también y él insiste en darles achares con Wenger, su descubridor. Estrella juvenil captada en edad tierna por el Arsenal, allí le ha ido graduando el técnico francés los pasos de su carrera hasta convertirle en una estrella. En Inglaterra es de verdad importante. Los colegas de allí (y de otros países de los muchos en los que la Premier hace furor) nos preguntaban intrigados a los españoles en la Eurocopa y el Mundial por qué Cesc era suplente.

Era suplente porque hay otros mejores, singularmente Xavi e Iniesta. Hoy los va a tener enfrente, buen día para cotejar. El regreso de Cesc al Barça completaría la colección, pero el precio que pide el Arsenal es propio de un fichaje estratégico, y no lo sería. Quizá sí lo fuera para el Madrid, en el que creo que encajaría como guante a la mano, pero su sangre culé pone la cosa difícil. En todo caso, su presencia es un atractivo más para un partido que tiene muchos y en el que el Barça se juega el tipo sin Puyol ni Piqué, nada menos. Los centrales del sextete, los centrales de la selección campeona del mundo.

El fútbol es travieso y castiga donde duele. El Madrid se quedó corto en ataque y se lesionó Higuaín. El Barça se quedó corto de centrales y se encuentra en este partido encrucijada sin esa imponente pareja. Milito inspira poca confianza, más allá sólo hay los del filial y en ese puesto y en partidos así no se pueden gastar bromas. Así que un medio defensivo, Busquets, y un lateral readaptado, Abidal, harán la faena. Abidal, por cierto, se ha ido apañando en esa función cada vez mejor. Viene Van Persie, medio lesionado, para meter miedo. Pero las apuestas están muy a favor del Barça. Como siempre.