El photoshop, Koikili, Lyon y Mourinho

El photoshop, Koikili, Lyon y Mourinho

Primero, lo obligado: este periódico publicó ayer una infografía del primer gol del Barça en la que, abducido Koikili por un mal manejo del photoshop, daba la sensación de que Alves estaba más adelantado de lo que en verdad estuvo. A las diez de la mañana publicamos nuestra rectificación en la web (en la que, por otra parte, la jugada había sido descrita correctamente), a las doce me excusé en el chat, antes y después entré en cuantas radios de Barcelona me llamaron y en páginas centrales tienen explicación completa del error. Espero de ustedes que acepten nuestras excusas y crean en nuestra buena voluntad.

Y ahora, vamos al fútbol. En Lyon, la ciudad de Paul Bocuse, adelantado de la gran cocina. Es la cuarta vez que el Madrid se enfrenta al Olympique de aquella ciudad en Champions y las tres anteriores salió malparado. Una, eliminado directamente, las otras dos, en liguillas de la que salió segundo, tras el propio OL, para caer después en octavos. Tres empates en casa, tres derrotas fuera. Con nadie tiene un balance tan desfavorable el Madrid como con este joven rival, que viene a ser el símbolo de este largo periodo en el que el Madrid no consigue pasar de octavos. Eso le da a esta eliminatoria un carácter casi solemne.

Así que Mourinho no da alineación: "Ni mis jugadores la saben". Recuerdo que una vez le preguntaron a Bill Shankly quién jugaría ante el Milán y respondió: "Si lo digo aquí se enteran ellos, y si por mí fuera no querría que se enteraran ni de la hora del partido". La hora del partido no se la puede ocultar Mourinho al OL, que es el que abre el campo, pero la alineación sí. No suele hacerlo. Es de los entrenadores (pocos) a los que no les importa contarla. Pero al hacer esto responsabiliza más a los jugadores, les traslada más la sensación de que este es un partido extra. Y hace bien, porque verdaderamente lo es.