Mou hace cuentas... gracias a Preciado

Mou hace cuentas... gracias a Preciado

El viernes informábamos en estas páginas de que el 'Virus FIFA' es particularmente dañino para el Barça, que no venía alcanzando ni la mitad de los puntos en disputa después de los partidos de selecciones. Normalmente basta publicar una cosa (o referirla se viva voz, sin más) para que ocurra lo contrario, pero esta vez no fue así. De nuevo el famoso virus le ha subido la fiebre al Barça, que se dejó dos puntos entre el estruendo de El Molinón, un sitio de esos donde el fútbol suena de verdad a fútbol. Fútbol del Norte, con resonancias de catedral. Gijón vivió ayer una gran fiesta en torno a su Sporting.

No, no ha perdido el Barça ni ha ganado el Sporting, pero ha sido como si. Después de dieciséis victorias consecutivas, un empate viene a ser un hasta aquí llegaron las aguas. Cincuenta y un años atrás, el Madrid frenó con un empate también en Asturias, en Oviedo. Aquel record de quince, batido ahora, tuvo una virtualidad del que este carece: puesto que entonces la Liga era de dieciséis, el Madrid, al llegar a la victoria quince, había ganado sucesivamente a todos. El Barça a esto no ha llegado, frenado por este empate con el que Preciado devuelve con creces aquello de los suplentes en el Camp Nou.

¿Y por qué no ganó el Barça? Porque el Sporting jugó muy bien y muy ordenado, porque penalizó un descuido (que no fue el único) del Barça por la zona derecha de su defensa y porque el campo irregular le iba a contraestilo al Barça, que si empató fue por una excursión de Cuéllar (bien el resto del partido) hacia la nada. Es sólo un empate, pero deja la sensación de que abre la Liga, porque ya no parece imposible que el Barça pierda puntos. Mourinho, que ayer ni entrenó y fue a Lyon con la cabeza puesta en la Champions, habrá vuelto a hacer cálculos. Y gracias a Preciado. Cosas veredes, Nicomedes.