Mourinho, Benzema, Pérez Lasa y el Barça

Mourinho, Benzema, Pérez Lasa y el Barça

El Barça dobla el Cabo de las Tormentas con cuatro puntos de ventaja sobre el Madrid. Campeón de Invierno con un récord fabuloso de puntuación y goles. Esa distancia le pone a salvo de una eventual derrota en Madrid, le ofrece la segunda vuelta como un tobogán hacia el título. No les engaño si les digo que lo estaba esperando de una semana a otra, alguna vez lo he dicho en Carrusel: el Madrid venía sacando los partidos con esfuerzo, bronca y fatigas, contra viento y villarato, y cualquier día podía llegar el empate. Los partidos del Barça son muy otros: goleadas claras, limpias. Y si hay problemas, capotazo arbitral...

El empate del Madrid podía llegar en cualquier semana, y llegó en esta. La primera piedra la puso Mourinho, hay que decirlo, con la machada de salir sin un delantero centro de referencia. Ya lo había ensayado alguna vez, no es un secreto que Benzema no le gusta, pero en los ensayos hasta ahora, pequeños ratos en algún que otro partido, no se había visto nada claro. Ayer lo hizo y le salió mal. Alguien a mi lado comentó: "Benzema es peor que cualquiera, pero es mejor que ninguno". Pues el Madrid salió sin ninguno, borroso arriba, y además demasiado tranquilo y confiado. Total, poco juego y poquísimo remate.

Benzema entró en el 53' y el Madrid mejoró. Con toda su frialdad, es un nueve que combina bien y se notó. Pero todavía estaba acomodándose cuando llegó el gol del Almería, castigo a la indolencia general. Entonces sí: rebatiña y todos al ataque. El empate llegó pronto, pero luego todo fue empotrarse en la ordenadísima área del Almería, donde Pérez Lasa se hizo el sueco. Así que el Madrid acabó irritado con el árbitro, consigo mismo y hasta con el Almería, que jugó muy bien sus bazas. En realidad acabó irritado porque el Barça se escapa. Y porque, ya lo dijo el Guerra, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.