Yo Digo Raúl Romojaro

Sólo hay que rendirse el sábado

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Estaba bastante convencido del triunfo de Carlos Sainz en este Dakar, la verdad. Ya lo decía ayer mismo y tenía la confianza de que sólo una incidencia podía apartar al madrileño del éxito. Tal imprevisto llegó ayer de varias formas: se quedó enganchado en una duna, se extravió (que en mitad del desierto pues tampoco suena tan raro, ¿no?), pinchó y se rompió el cambio de su Volkswagen; y ahora la cosa está difícil... aunque no imposible. Creo que todos sabemos ya bastante de carreras, de deporte, como para ser conscientes de que nunca hay que cantar victoria antes de tiempo, ni tampoco rendirse mientras haya esperanza. Y mucho menos aún en una competición tan particular, tan aventurera, tan dura e incierta como es el Dakar. Carlos palmó ayer una minutada por un desliz insignificante, así que es obvio que algo similar puede ocurrirle a cualquier otro piloto, incluyendo al que hoy lidera.

Además, el planteamiento es ahora radicalmente opuesto al de ayer. Sainz tiene ya poco que perder, así que está en disposición de apretarle las clavijas a su rival hasta el límite. Y puede hacerlo con contundencia, imprimiendo a la carrera un ritmo infernal capaz de pasarle factura a Al Attiyah. El qatarí está primero por algo y no es de los que se arruguen, pero no debemos olvidar que manejar la presión es un escenario inédito para él. Aguantar el tipo, resistir los ataques de los que vienen por detrás, soportar la tensión de ver tan cerca el sueño es más complicado de lo que podemos imaginar. Por todo ello me niego a arrojar la toalla, al menos hasta que Sainz no lo haga. Y me da la impresión que eso sólo será el sábado, en el podio de Buenos Aires. Así que sigamos confiando...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados