En Red Bull también hay normas
Noticias relacionadas
Red Bull es un fenómeno de la mercadotecnia. Han sido capaces de convertir una bebida destinada a un tipo de cliente muy específico en una de las marcas más famosas del mundo. Además, asociando su producto a conceptos tan anhelados por cualquier empresa como libertad, juventud, pasión o diversión. Lo de 'Red Bull te da alas' se ha convertido para muchos en casi un estilo de hacer las cosas. Vamos, que es una de esas marcas que transmiten buenas vibraciones aunque no debemos olvidar que también tienen sus normas, en ocasiones un tanto controvertidas. Tras esa imagen liberal, y casi diría libertina, se esconde una actitud férrea en algunos aspectos, porque el éxito nunca es gratuito.
Hemos tenido un ejemplo claro en la pasada temporada de F-1, cuando las decisiones de su primera escudería se decantaron del lado de su piloto preferido en detrimento del mejor posicionado, basándolas además en una supuesta igualdad que era justo lo contrario. Sus patrocinios son muy exigentes con sus beneficiarios; su programa de jóvenes pilotos se ha mostrado a veces cruel con algunos y los que se integran en ellos deben acatar sin rechistar los programas propuestos por sus jefes, incluso cuando sus preferencias apunten en otro sentido Las normas y la disciplina en Red Bull son más estrictas de lo que parece, de la impresión que transmite esta marca de surferos, skaters y pilotos adolescentes. Buen rollito sí, pero con normas.




