Consiste en rehacer el 'efecto Mourinho'
Mourinho compareció ayer ante la prensa como era: engallado, ocurrente, sin miedo a nada. Como si nada hubiera pasado. Una cosa me ha llamado la atención de este hombre: ha sido uno (excesivo, lenguaraz, desafiante) hasta el Camp Nou. Vuelve a ser el mismo tras el Camp Nou. Pero por allí pasó como un cordero, lo mismo que todo su equipo. Después de enredarse en peleas y desafíos con todo lo que se movía, el paso por Barcelona le afligió inesperadamente. Prefiero al Mourinho educado, pero constato mi extrañeza: la armó en todos lados menos donde más se hubiera entendido y disculpado.
Noticias relacionadas
Ahora se trata de rehacer el 'efecto Mourinho', de cuya firmeza estábamos convencidos todos, incluido yo. Guardiola lo da por hecho. Ayer lo dijo: "Ellos son valientes, no están deprimidos como lo estaríamos nosotros tras un 5-0. Hará falta una cantidad de puntos indecente para ganar la Liga". Esta noche veremos si es así, si Mourinho es capaz de reconstruir su ascendiente sobre el grupo, ese equipo feroz que se disolvió como un azucarillo la noche de autos. Sigue sin Higuaín, y no se sabe por cuánto tiempo. Una baja seria, que hace recordar que Mourinho pidió un nueve más. Porque Benzema...
La prueba es mayor, porque visita el Bernabéu el Valencia, que aquí se mueve siempre muy bien. Y tiene estupendos delanteros, y en buena forma. A Soldado le entra todo y Joaquín, como Reyes y como el vino, ha madurado con el tiempo. Siempre ha jugado bien en el Bernabéu. Hace años, sospecho que por el deseo de que le ficharan; después, supongo también, que porque no le ficharon. El caso es que ahora es un jugador importante, como equipo importante es ese Valencia, caballo de pura raza que apea con facilidad a los jinetes, pero en cuya silla de montar ha sabido aguantarse bien Emery. Toda una prueba.




