Olvidando el decálogo del elefante azul
Noticias relacionadas
Qué orgulloso caminaba Joan Laporta por Rambla Catalunya hace siete u ocho años, cuando era el azote de Josep Lluís Núñez. Cuánta gente se le acercaba y a todos atendía sin humos. Era un tipo aparentemente amable, cercano, dialogante y luchador: un ejemplo para los soñadores. Creó el Elefante azul, del que se declaró líder. Elaboró entonces un decálogo, del que parece haber olvidado algunos de sus puntos.
Aseguraba en el escrito que nunca vendería patrimonio, algo que no ha podido cumplir para salvar las cuentas del club, y afirmaba que jamás actuaría con los clubes como hizo el Inter para llevarse a Ronaldo del Camp Nou . Será cuestión de nervios, de tensión y de impotencia (o del insistente calor), pero los ejecutivos culés se están dedicando este verano a ir por la puerta de atrás para seducir a sus posibles refuerzos. En Liverpool, A Coruña y Valencia, por ejemplo, braman contra la actitud de Laporta cuando contactó con Mascherano, Luis Filipe, Villa o Mata. Los quería, pero topó con dirigentes serios y comprometidos con sus aficiones, que ven el dinero y exigen lo que consideran oportuno para sus clubes y aficionados.




