Sólo se ha movido el dinero de Robinho
El mercado de invierno, que solemos llamar de diciembre y en realidad es de enero (los jugadores pueden ser inscritos sólo desde hoy, no antes, y hasta el día 31 de este mes) empieza casi agotado. Me parece que casi todo lo que se vaya a hacer ya se ha hecho. Éste es un mercado de urgencia, y así como en verano los fichajes se retrasan y algunos llegan, incluso cuando ya se ha jugado una jornada, éste tiende a adelantarse. Los de ahora son fichajes para cubrir deficiencias que en verano no se detectaron o bien que se han producido después, por fiascos inesperados o por lesiones insustituibles.
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Pero además va a haber muy poco movimiento. El fútbol, que tradicionalmente viene a ser algo así como la glorificación del despilfarro, se tienta ya la ropa. La crisis afecta a todos pero a nuestro fútbol le aprieta un poquito más el zapato por el lado del ladrillo, porque de esta industria vivían varios de nuestros clubes. Así que se va a ver poco más de lo que se ha visto que, descontado lo del Madrid, apenas ha supuesto movimiento de dinero. Para que se hagan una idea, sobre los 41,3 millones en total, el Madrid ha puesto 39. Quizá el Almería aún fiche, en atención a Hugo Sánchez, pero no esperen mucho más.
Y si el Madrid se ha gastado 39 millones (Huntelaar más Lass) es porque le sobraron del verano. Van der Vaart se pagó con la venta de Baptista, las repescas de De laRed y Javier García se compensaron con Balboa y Soldado, y sobraron los 42 millones de Robinho. Ese dinero es el que ha dado cierta apariencia a este mercado de invierno. Lo demás ha sido nada, y será poco más que nada. A no ser que Juande convenza por fin al Madrid de que se rasquen el bolsillo por Valencia, para cubrir ese déficit de extremos que sigue como estaba, porque se ha dado prioridad a sustituir a Diarra y Van Nistelrooy.




