La Premier, una deuda de mecenazgo

La Premier, una deuda de mecenazgo

Ha denunciado Lord Triesman, presidente de la Federación Inglesa, que los clubes de la Premier deben en conjunto unos 4.300 millones de euros. ¿Sorpresa? ¿No habíamos quedado en que en la Premier ataban los perros con longanizas? La cuestión se explica porque buena parte de esa deuda es con los propios mecenas de los clubes, según ese sistema reciente de señor muy rico, sea ruso o árabe, que se compra un club y gasta en él generosamente. Un modelo que preocupa a Blatter porque altera el funcionamiento natural del fútbol profesional, que siempre fue una economía de mercado.

Un poquito 'sui géneris', desde luego, pero economía de mercado al fin. Ahora Italia (donde ayer, por cierto, denunciaba la revista Guerin Sportivo que los clubes no pagan a Hacienda, uso también bastante común aquí), Alemania y España nos vamos quedando atrás, porque cada cual a su manera, con sus apoyos municipales más o menos encubiertos, sus trapicheos y su poder en el entorno, tiene que intentar cuadrar las cuentas. Los ingleses no tienen necesidad de eso: compran aquí o allá, pagan lo que sea menester y al final el mecenas cubre la apuesta. Una situación que se puede ir agravando.

Porque en crisis, los ricos salen más ricos y los pobres más pobres. Los magnates del petróleo, rusos o árabes, no van a sufrir. Alguien me sugería ayer que hay fórmulas aplicables por la UEFA o la FIFA para evitar esa competencia desleal. No límites salariales en sí, que no serían aplicables, pero sí la exigencia de que ningún club pueda gastar en masa salarial de jugadores más allá del 80 % de sus ingresos de explotación, por ejemplo. Eso reordenaría un sector en el que, si no, la Premier se va a convertir en una especie de NBA europea, muy distanciada de las grandes ligas clásicas. Y eso no es bueno.