Lo gozoso de esta apuesta

La emblemática filosofía del Real Madrid de Florentino Pérez era "apostar sobre seguro". Es decir, fichar a estrellas reconocidas y dispuestas a poner enseguida su talento al servicio de los intereses del club. En aquella época, el madridismo necesitaba volver a soñar y sentirse orgulloso de los jugadores que llevaban la camiseta merengue. Esta política fue un acierto. Vestir de blanco a Figo, Zidane o Ronaldo no sólo permitió ganar importantes títulos sino que también volvió a poner al Madrid en el centro de la admiración del fútbol mundial.
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El interés de la actual directiva por Jozy Altidore, desvelado por el Diario AS, no tiene por qué ser visto como una bofetada al reciente y glorioso pasado del club blanco. Creo que nadie duda de que el Madrid necesita y necesitará siempre atraer a los grandes nombres pero, al mismo tiempo, puede resultar beneficioso mirar ahora hacia alguien joven y (casi) desconocido como Altidore. Aunque tal jugada pueda asemejarse a una apuesta de casino, los psicoanalistas explican muy bien la razón del placer que provoca el juego.
Todo el mundo se hace preguntas esenciales pero las respuestas pueden tardar días, meses, o incluso años en llegar. Lo gozoso del juego es que la respuesta es inmediata: es rojo o negro (roulette), salta o no la banca (black jack), tengo un full o un par (póker). Tampoco se tarda mucho en recibir una respuesta sobre el acierto de un fichaje. La "prueba del Bernabéu" suele ser contundente. Fichar a Altidore sería un enorme riesgo para el club pero, tal y como para los juegos del casino, hay que saber asumirlo desde el principio porque el premio puede ser muy grande. Me mola pensar que un norteamericano de origen haitiano pueda ser un día madridista. Hagan juego. No va más



