Los gustos raros de los futbolistas
Noticias relacionadas
La carrera de todos los futbolistas acaba en el banquillo. Muchos de ellos le cogen tanto gusto que al final se hacen entrenadores. Pero durante su carrera deportiva van sufriendo una metamorfosis curiosa, un cambio que se aprecia en los equipos que hacen cuando aún están en activo (como el once ideal de FIFPro) y los que luego ponen cuando son entrenadores. Entre uno y otro podemos establecer casi los mismos parecidos que encontraremos al comparar un huevo y una castaña. Cero patatero.
El equipo que hacen los jugadores profesionales hace años que gana títulos en la Play-Station de mis hijos adolescentes y de muchos de sus amigos, pero yo nunca lo he visto sobre el campo ni en Ligas, ni Copas, ni Intercontinentales, ni Copas de Europa o América ni Mundiales. No hay entrenador que salga al campo con esas alegrías. El que más se arrima en España, y probablemente en Europa, es Rijkaard. Frank prefiere jugar a competir. Aún conserva esa frescura de los futbolistas en estado puro, como Ronaldo al que cuando le presionaban con ese bulo de que corría poco salía con un caño de lujo: "... para correr ya han fichado a Figo".




