Un cariño universal en un día único

Florentino Pérez siempre hablaba de la universalidad del Real Madrid como de uno de los valores más importantes de este magnífico club. No se equivocaba. Estos últimos días, es un cariño universal el que se ha podido sentir alrededor de un hombre que ha entrado en la historia madridista : Zinedine Zidane. Esta noche, en el Santiago Bernabéu, todos estaremos unidos para celebrar la existencia de un campeón, un hombre, una leyenda viva del deporte. Es asombroso constatar el número de personas que sueñan con poder asistir a este partido tan especial para el fútbol. Y me alegro muchísimo por Zizou. Desde que ha anunciado su retirada, le he visto a veces un poco triste, un poco preocupado, un poco ausente. Como si se diera cuenta de que, de verdad, esto es el final de algo antes de ser el principio de otra vida llena de felicidad también.
Normal. Tiene por delante el partido de fútbol más difícil de toda su carrera. Más emocionante que la final de la Copa del Mundo del 12 de julio de 1998, más duro que la final de la Liga de Campeones del 15 de mayo de 2002, más desconocido que su debut como profesional en Primera División con el Cannes francés el 20 de mayo de 1989. Este 7 de mayo de 2006 será para él un trozo de vida irrepetible.
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Y, para todos nosotros, un momento único que quedará grabado para siempre en nuestras memorias. Tengo la impresión de que todos los que vamos a estar esta tarde en el partido de su despedida tendremos algo en común: haber tocado un fragmento de eternidad. Y estoy muy convencido de que no me estoy pasando con estos términos que empleo.
Sólo con ver la cara de tanta gente hablando de Zizou, las palabras vuelan hacia las grandes alturas de la magnificencia Esta noche, Zizou, estarás sólo en tu particular historia íntima. Pero debes saber que 82.000 personas sentadas en las gradas y millones de gentes por todo el mundo pensaran en ti. Pase lo que pase, esta noche contra el Villarreal o con Francia durante el Mundial, ya has ganado: te queremos.



