La Policía no es tonta
Las investigaciones comenzaron con un suceso extrafutbolístico. El 7 de abril pasado, la Policía de Francia detuvo cerca de Niza a un cogotero con 160 tarjetas de crédito falsificadas. El delincuente declaró y, de forma espontánea e inesperada, cantó que en Italia, en la vecina Génova, se compraban partidos de fútbol. Los agentes franceses dieron el agua a sus colegas italianos, y comenzaron las indagaciones. Pronto advirtieron que el soplo era bueno. Se intervinieron los teléfonos del presidente del club de Génova, Enrico Preziosi, de 57 años, y del director general , Stefano Capozucca. Las conversaciones entre ellos y con jugadores de su propio equipo y del Venecia les dejaron en evidencia. Para colmo, el martes 14 de junio, 72 horas después del partido, los Carabinieri descubrieron 250.000 euros en billetes de 500 en el maletero del coche de Pagliara, consejero del Venecia. Lo justificó como un anticipo al traspaso de Maldonado. No coló. La Policía, que no es tonta, ató cabos.




