Si hay un director que sabe renovar géneros que parecían totalmente caducos ése es, sin duda, Quentin Tarantino. Baste para comprobarlo la maravillosa resurrección de la temática de las artes marciales que supusieron las dos películas de Kill Bill, que supieron trasladar a los gustos de hoy el lenguaje de un tipo de cine de códigos muy particulares.
Con semejante currículum era normal que el nombre de este director apareciera bien grande en el cartel de 'El hombre de los puños de acero', una cinta de aventuras y acción en la que Quentin solo figura como productor. Un puesto que puede parecer anecdótico para el público general pero que, bien lo saben los que conocen la industria del cine desde dentro, es el responsable último de la película. De todo.
Un dato importante para todos aquellos que vayan a ver este fin de semana este estreno, ya que aunque el director sea el actor y rapero RZA, la sombra de Tarantino es larga en este largometraje que ofrece mucha pelea, violencia perfectamente coreografiada y, por supuesto, buenas dosis de humor.
Todo para contar la historia de un grupo de guerreros, un clan de asesinos y un solitario forastero en la China del siglo XIX que se ven obligados a pactar una alianza para acabar con el traidor que quiere deshacerse de todos ellos en plena guerra tribal. En el reparto, por cierto, aparece Russell Crowe, que no repetirá la gloria de 'Gladiator', pero al menos parece divertirse más. Junto a él, comparte protagonismo la siempre sugerente Lucy Liu.
