RALLYS

Isabelle Galmiche, el regreso de una mujer a lo más alto del podio

Con su triunfo junto a Sebastien Loeb en Montecarlo, esta profesora de matemáticas acaba con una sequía de 25 años sin triunfos de féminas en el Mundial.

0
Isabelle Galmiche, el regreso de una mujer a lo más alto del podio

Hacía un cuarto de siglo que una mujer no subía a lo más alto de un podio en el Mundial. Desde que Fabrizia Pons triunfara junto a Piero Liatti en el Rally de Montecarlo de 1997, ninguna fémina había vuelto a lograr la victoria en el WRC. Una sequía que ha terminado con el gran éxito conseguido por Isabelle Galmiche a la derecha de Sebastien Loeb en la cita monegasca.

Y llega la pregunta del millón: ¿quién es Isabelle Galmiche? Pues, como ella misma indicó antes de iniciar su 'cruzada' junto a Loeb, "soy una simple profesora de matemáticas que en ocasiones hace de copiloto, y una entusiasta de los rallys desde hace muchos años. Compito en plan aficionada desde 1995 y siempre me ha gustado la velocidad, un poco de emoción. Cuando era joven, iba a los rallys con mi hermano. Siempre he estado enganchada y creo que siempre me ha apasionado". Tanto, que ha corrido junto a diferentes pilotos franceses en nada menos que 229 rallys. Es decir, que experiencia no la falta.

Su llegada al asiento derecho del piloto más laureado de la historia de la especialidad vino dada por la decisión de Daniel Elena, su copiloto de toda la vida, de dejar de competir a su lado. Entonces Loeb pensó que Isabelle podría ser quien llenara es enorme vacío. La conocía desde hace tiempo, ya que ella suplió a Elena en numerosos test en los que el monegasco no pudo acompañar al francés y trabajó como 'ovreur' en varios rallys. "No hay problema ninguno con Daniel. Sé que puedo llamarlo para cualquier consulta y, por supuesto, me responde", aclaró Galmiche.

Y desde los primeros kilómetros de Loeb con el Ford Puma en Cataluña en octubre fue ella la encargada de leer las notas. Pero no han tenido mucho tiempo de adaptación, ya que el nueve veces campeón del mundo compitió en el Dakar con otro copiloto, Fabian Lurquin. "Quiero felicitarla públicamente porque lo hizo muy bien. Tan solo en un par de ocasiones cantó la nota un poco tarde, y con estos coches que van tan rápido su trabajo es muy difícil. Aprendió todo muy rápido e hizo un gran trabajo", repetía una y otra vez el gran Sebastien tras culminar su nueva hazaña, esta vez con una chica como compañera.