MOTOGP

Mir pone deberes a Suzuki para vencer al dúo Márquez-Honda

"El adelantamiento más significativo fue el de Rossi en Misano, quitándole el podio 200 y el triplete de la VR46 Academy", asegura el flamante campeón de MotoGP.

Joan Mir ha comenzado a pasear su título de MotoGP con un largo encuentro ante la prensa en Madrid. El micrófono nunca le ha dado miedo y menos aún como campeón de la clase reina. Ya piensa en 2021, pero sobre todo en lo conseguido en este 2020 de su coronación.

-¿Imagina ya 2021?

-Ganar un Mundial tiene cosas muy buenas, que es el mérito de haberlo conseguido, pero lo malo luego es esta presión de cara al año que viene. Sí que veo que al iniciar el año voy a partir de una forma diferente. Este año me he visto muy fuerte y he podido llevar bien esa presión, pero el año que viene será un escenario diferente. Marc volverá, tendremos al rival que ha ganado en los últimos años y el más rápido de los últimos ocho años. Será bonito. Impaciente por eso. Ahora mismo sólo me toca disfrutar de lo que hemos conseguido. El año que viene se plantea un año diferente, también motivado. Veremos qué tal.

-¿Conquistar este campeonato te da más confianza para enfrentarte a Marc?

-Me da más confianza porque este año he podido demostrar que hemos ganado. Está claro que me puede dar mucha confianza pero sabemos que el paquete Honda Marc en los últimos años ha sido muy rápido. Para disputar un Mundial contra ellos tenemos que mejorar nuestra velocidad en la moto y ser un poco más competitivos. Más poles, victorias… que seguramente para luchar con Marc lo vamos a necesitar. Hemos demostrado que podemos tener otros puntos fuertes como la constancia, pero para seguir ganando tenemos que ganar más carreras.

-Valore lo duro que ha sido el campeonato.

-Ha sido duro porque cuando se iba acercando el final se iba haciendo más duro. Con el coronavirus todos teníamos ganas de empezar y tuve errores en las primeras carreras. En Brno toqué fondo, me tiraron en las primeras vueltas. Luego mi confianza fue creciendo, me descubrí a mi mísmo y el final fue lo más difícil, porque tenía la presión en pista de ser el más rápido y en casa también para no contagiarme. Eso me hizo la vida difícil. Ver como Rossi se quedaba fuera por positivo me hizo ver que no había trampa en esto y para mi estabilidad no me ayudaba mucho. Tomamos precauciones y me entrené mucho, pero no de manera normal. Ha sido raro y lo voy a recordar toda la vida, porque estuve sometido a presión tres semanas y lo recordaré toda la vida.

-¿Qué diría a los rivales que no le metieron en el top 5 de la porra de principio de año?

-No hace falta decirles nada. A veces, no hablar duele más que hablar. Pero hemos hablado en la pista. Si te soy sincero, yo tampoco me hubiese puesto el primero este año. Pero entre los cinco primeros sí me hubiese puesto, teniendo en cuenta el potencial que tenía. Igual mis rivales no tenían la confianza en mí que tenía yo, pero me gusta que haya sido de esta manera. Si todos me hubiesen puesto como favorito y al final hubiera ganado, no habría sido tan bonito. De esta manera sí. Creo que el año que viene se lo pensarán un poco más (Ríe)”.

-¿Creía en la pretemporda que este año podría pelear por estar delante?

-En los test sí que me sentía fuerte como para luchar por estar en el top 5 todas las carreras. En Jerez empezó la mala suerte, con resultados complicados también en Brno. Pero en Austria empecé a encontrar otra vez las sensaciones con la moto, fui muy competitivo con la Suzuki, que en teoría no debería ser la moto a batir allí. Hice mi primer podio, pero no estaba seguro que podriá ser competitivo en todas las demás. Pero después de Misano comprobé que también era competitivo en una carrera muy bonita y remontando. Ese fue el momento dónde vi que podía tener la opción de luchar por el campeonato.

-En 2019 terminó diferente a este año y ha ido construyendo. ¿Qué trabajó en invierno para estar entre los 5 primeros este año?

-Fue la pretemporada más larga de mi vida. Me gusta entrenar con diferentes motos. Motocross, trial, dirt track, para experimentar y encontrar técnicas nuevas. Mentalmente estaba motivado, porque el año anterior fue difícil por la lesión. Trabajé en mejorar todo un poco, estar tranquilo mentalmente. Y el estado físico, si no lo tenía bien, no podría ganar carreras. En 2019 acabé muy mal las carreras por la lesión, cansado y hasta mareado, y lo que quería era llegar fresco a las carreras de este año. Ha sido clave poder acabar las carreras de menos a más y recortando distancias, ha sido porque estoy más fuerte.

-¿Quita valor a los títulos que haya tanto dominio español?

-No me preocupa a mí. Le tendría que preocupar a la organización. A mí me preocupa ganar, cuanto más mejor. En este caso, Marc ha sido el que ha ganado en los últimos años, ahora yo, Arenas también… Hay mucho español, pero no ahora, desde siempre. No creo que cambie ni que le quite atractivo de cara al público extranjero. Daría más emoción pelear un español contra un inglés o un americano, pero la realidad es que de España están saliendo los mejores pilotos.

-¿Cuánto le pesó que Suzuki no pudiera cerrar el título de Constructores?

-Se olvidó rápido porque la mala suerte que tuvimos ese fin de semana. Es muy raro tener problemas con la electrónica dos días seguidos. Eso nos hizo perder todo el sábado. Para el warm up pudimos arreglarnos, pero no estaba todo a punto. En carrera salí a remontar de una manera un poco bestia. Luego me fui a disculpar con Pecco y por ese toque me tuve que retirar porque volvió el problema electrónico. El equipo tiene que ver qué ha pasado para que no se repita en el futuro. A veces este deporte te tiene que acompañar todo, si el piloto está bien y la moto no te funciona, no vas y viceversa. Un fin de semana para olvidar, pero no me ha quitado el buen sabor de boca de todo el año.

-¿Rivales directos para 2021?

-El primero será Marc. Y espero que el año que viene no sea como este año y que no haya seis o diez rivales directos. Mi compañero, Fabio, Maverick, alguna Ducati. Los nuevos oficiales de Ducati irán rápido. Y las KTM. No me gustaría olvidarme de nadie como a algunos les pasó conmigo antes de empezar este campeonato.

-¿Cuánto le ha cambiado la vida este título?

-Me ha cambiado. Ya en 2017, cuando gané me cambió un poco la vida, porque media´taicamente la gente te reconoce más. Pero Moto3 no es lo mismo, MotoGP tiene mucho más tirón. La gente me reconoce más por la calle, es un poco lo que me ha cambiado. Por lo demás, no, sigo siendo el mismo. Tengo más tirón mediático, pero por lo demás para nada, yo me siento igual. Ya me creo eso de ser campeón, llevamos unas cuantas semanas. La prensa hace que te lo creas más, porque si no fuera campeón, ahora estaría en casa descansando y no aquí. Me lo tengo que creer.

-¿Quién ha sido su principal rival?

-Ha sido una temporada bastante rara. En un principio pensé que Fabio, luego Dovi también parecía un rival duro. Pero al final Rins y Morbidelli, especialmente este último que ha hecho un gran final. Pero me ha preocupado más el coronavirus, porque si te gana perdías 25 puntos cada fin de semana. Menos mal que ha salido todo bien.

-¿De qué dependerá que lleve el 1 o el 36?

-No dependerá de nada. Dependerá de mí. Suzuki me ha dicho ya que le gustaría que llevara el 1. Es un privilegio poder llevarlo, pero el 36 me gusta mucho porque con él he ganado dos títulos y me da suerte. Es un bendito problema. De momento tiendo más al 1, pero me tomaré algo de tiempo para pensarlo con calma.

-¿Cuál es su adelantamiento del año?

-El más significativo y bonito fue el de Valentino Rossi en Misano, quitándole el podio 200 y el triplete de la VR46 Academy. Hubiera sido un día muy bonito para Valentino, que lo fue también, porque un cuarto está muy bien también. Me quedo con ese adelantamiento. Aparte, llegar a 200 podios es un cachondeo. Yo tengo que empezar a sumar más podios, porque estoy más verde. Y luego, en la última carrera de Portimao hay adelantamientos muy chulos en las dos primeras vueltas. También me quedaría con alguno de esos.

-¿Qué plus le da la presión positiva de ganar el título?

-Por una parte te quita presión porque ya has ganado un título, pero por otra te la da porque partes como favorito. No sé cómo lo voy a llevar porque no lo he vivido nunca. Cuando gané en Moto3 subí a Moto2 y no lo defendí. Va a ser la primera vez que voy a defenderlo y voy a descubrir si puedo. Creo que la presión no me molesta, creo que me ayuda y si puedo ya tener esta presión, sobre el papel, me puede ir bien.

-¿Pediría Portimao como circuito permanente?

-Sí. Me encanta Portimao. Me gustó más el viernes que el sábado y el domingo, por cómo nos fue, pero es muy bonita esa pista y me gustó acabar allí. Si hay que volver, me gustaría hacerlo con un test previamente, para que no nos pase lo que nos ha pasado el fin de semana anterior.