MOTOGP I FRANCIA

Petrucci pasó factura a Ducati

"Tengo que cambiar de equipo. Eso ayudará y contaré con gente que crea en mí al cien por cien. Probablemente no fue así el año pasado", dijo tras ganar en Le Mans.

Petrucci pasó factura a Ducati
JEAN-FRANCOIS MONIER AFP

Un año y cuatro meses pasaron entre la anterior victoria de Danilo Petrucci, Mugello 2016, y la de ayer en Le Mans. A la carrera siguiente volvió a visitar el podio, como tercero en Montmeló, pero de repente desapareció misteriosamente de las primeras posiciones y fue él mismo el que ayer pudo dar la explicación a semejante bajón a nivel de resultados. Lo hizo pasando factura a Ducati, su fábrica, y augurando un trato mejor a partir del próximo año, cuando recalará en KTM, en su equipo satélite.

Nada más cruzar la meta se llevó el índice de la mano derecha mandando callar, por tanta crítica que había oído, pero fue aún más contundente cuando habló con los periodistas. Ojo al palo que le dio a la casa de Borgo Panigale: "Tengo que cambiar de equipo el próximo año. Eso seguramente ayudará y contaré con gente que crea en mí al cien por cien. Probablemente no fue así el año pasado. Me disgusta mucho haber sufrido al final de la temporada, pero debo cambiar y estar más concentrado en mí mismo y tratar de estar más convencido sin la ayuda de nadie más. Creo que es hora de hacerlo”.

Sobre el gesto de mandar callar, lo tenía muy claro:  "Ese gesto lo tuve ahí, durante muchísimo tiempo y me dije: en cuanto regrese lo haré. Realmente me salió del corazón porque he escuchado tantas cosas en este tiempo, pero desde ayer me dije a mí mismo que si mañana estaba seco o húmedo intentaba ganar. Cuando vi el agua, me dije que una carrera en mojado es dura, pero también que no tenía nada que perder. En cierto momento Dovi me atacó y desde las pantallas pude ver a Álex Márquez acercándose y tuve que mantener la calma. Las últimas diez vueltas fueron largas, pero dije: hoy no me adelantarán".

Al preguntarle si se quitó con este triunfo un peso de encima, dijo: "Sí, después de ayer ya me sentía más ligero y sobre todo con mucha energía. Ahora es fácil de decir, pero tenía muchas ganas de luchar por la victoria, ya fuera en seco o mojado. Es una buena liberación, porque la peor sensación era que Mugello pudiera ser la única victoria”.

También habló del momento en el que se vio ganador: "Lo entendí en la última curva, porque no sabía cuánto me estaba recuperando Márquez y, como su hermano aquí siempre me ha quitado la victoria, no quería que Álex me engañara también. Sabía que aquí tenía una gran oportunidad. El objetivo era el podio, pero ganar es totalmente diferente. No pensé en nada más, solo en ir lo más rápido posible. Ahora quiero ganar, no tengo nada que perder, no tengo órdenes de equipo y así quiero correr. Correr sabiendo que tienes moto el año que viene no cambia nada, porque el año que viene es el año que viene. Este año tuve muchos problemas porque la moto no ha cambiado, pero su carácter con el neumático trasero nos cogió por sorpresa. Comencé a trabajar en la electrónica, pero esa no era la dirección y luego comencé a ir en moto de manera diferente. Ahora quiero seguir haciendo buenas carreras hasta el final de la temporada".

Y acerca de si alguna vez perdió la fe, contestó: "No, también porque cuando corres en MotoGP sabes que los detalles marcan la diferencia y luego seguí trabajando tan duro como el año pasado cuando estaba jugándome las victorias y fui tercero en el campeonato. Este año recibí muchas bofetadas, a nivel de moral, y al final estoy feliz de estar de vuelta".