FÓRMULA 1 | RICCIARDO

"Sentí que no me gané el respeto de Alonso hasta ese día"

El australiano recuerda dos carreras en las que se ganó el respeto "de leyendas de la F1" y una de ellas concierne al que podría ser su sustituto en Renault.

Ricciardo y Alonso en 2018.
JOHN THYS AFP

Están siendo dos de los grandes protagonistas de las noticias más destacadas de la Fórmula 1 en las últimas semanas, que son, a falta de carreras, las relativas al mercado de 2021. Uno, por haber dejado Renault con destino a McLaren para ocupar el asiento que dejará Sainz, y otro por ser uno de los que suenan con fuerza para heredar el coche libre que quedará en Enstone. Son Ricciardo y Alonso. Y el australiano habla del asturiano en su último diario publicado en redes sociales, aunque no de líos de asientos, sino del pasado, y del respeto.

En un repaso a sus carreras más destacadas en el Mundial, Daniel recuerda dos en las que se ganó "el respeto de algunas leyendas de la F1", y una de ellas concierne a Fernando: Alemania 2014. "Sentí que no me había ganado el respeto de Alonso hasta ese día, todavía tenía algo que demostrar con él", escribe, y cuenta cómo lo hizo: "Él salió del pit lane detrás de mí con neumáticos más nuevos y me pasó en la recta, pero dejó la puerta abierta, probablemente sin esperar que trataría de volver a pasarle, así que fui a por ello".

"Tuvimos ese juego del gato y el ratón después de eso durante el siguiente puñado de vueltas y fue grande demostrarle que estaba listo para pelear con neumáticos inferiores mientras lo mantenía limpio", añade Ricciardo sobre cómo se sintió ese domingo en el que al final acabó sexto con el Red Bull por detrás del Ferrari de Alonso, pero del que guarda buen recuerdo también por esto: "Luego dijo algunas cosas buenas sobre mí, así que creo que me miró de manera diferente después de eso".

La otra leyenda de la que habla Ricciardo es Schumacher, y el gran premio, Japón 2012. "Tuve a Michael detrás de mí durante las últimas vueltas y le detuve para ser décimo. Fue mi primer año completo en la F1, así que no cagarme encima fue algo grande", confiesa con su habitual sentido del humor. Y no solo fue eso, también un gesto del alemán: "Recuerdo que vino a mí en el briefing de pilotos de la siguiente carrera y me felicitó por la forma en la que me defendí. No necesitaba decirlo, así que fue genial". Está claro, las luchas con leyendas no se olvidan.