FÓRMULA 1

Sainz, en paralelo con Alonso: el quinto español en Ferrari

Después del asturiano, Portago, Gené, y De la Rosa, el madrileño llega a la 'Scuderia' tras haber hecho un recorrido similar en la F1 al que hizo su amigo e ídolo.

De la Rosa, Alonso y Gené en un acto de Ferrari en 2013.

Fueron cinco años (de 2010 a 2014) en los que la suerte del legendario Cavallino Rampante fue la nuestra, la de la afición española, la del automovilismo español. Aquello no terminó como muchos deseaban, con algún título más en los brazos de Alonso pero, siete años después, llega una segunda oportunidad para que España se reconcilie con Ferrari. Sainz vestirá el color rojo más codiciado de la F1 a partir de 2021 al ser el elegido para sustituir a Vettel, otro campeón sin corona en Maranello, y continúa un camino calcado al de su amigo asturiano.

Si tenemos en cuenta el inicio de Carlos en el Mundial, no debería haber sido así. Llegó como piloto tutelado por Red Bull tras conquistar las World Series by Renault de 2014 y debutó en 2015 en su filial, Toro Rosso. De haber seguido la ruta energética, tendría que haber acabado en el primer equipo, pero la fuerte apuesta de Marko y Horner por Verstappen le cerró la puerta, al no querer juntarles de nuevo, y antes de terminar su tercer año en Faenza ya estaba corriendo en Renault, lugar en el que comienza su paralelismo con Fernando.

Y es que, quitando el inicio de ambos, el comentado de Sainz en Toro Rosso y el de Alonso en Minardi en 2001, el resto de sus carreras son tremendamente parecidas: Renault, McLaren y Ferrari. Mismas escuderías, y casi los mismos pasos. La marca del rombo fue la que les dio continuidad tras abandonar su primera casa, sin embargo, mientras el asturiano pasó cuatro años en Enstone e hizo historia con sus dos títulos, el madrileño estuvo uno al completo y otro, el de 2017, solo en las cuatro últimas carreras.

Ricciardo le dejó sin sitio en Renault porque apostaron antes por la experiencia de Hulkenberg en el equipo que por él, y ahora Sainz le ha devuelto la jugada en Ferrari. Tras su precipitada marcha de la formación francesa, Carlos encontró cobijo en McLaren, mismo lugar al que fue Alonso tras abandonar Renault en 2007. Aquel año, Fernando perdió el título por un punto tras verse envuelto en una absurda y evitable lucha con Hamilton, protegido de Ron Dennis. Y de su segunda etapa en Woking con un deficiente motor Honda, mejor no acordarse.

Por su parte, Sainz dejará McLaren con mejores memorias. El año pasado tuvo con ellos la mejor temporada de su vida en la F1 que remató con su primer podio en Brasil y el sexto puesto en el Mundial. Y, después de dos años siendo el líder de McLaren, Ferrari llama a su puerta, como pasó en su día con Alonso previo regreso de dos años a Renault, de ahí lo de 'casi los mismos pasos'. Cierto que el de Oviedo no logró ser campeón de rojo, pero llegó dos años al final luchando por ello con peor mecánica que Vettel, quien se los ganó con Red Bull.

Alonso y Sainz en el GP de España de 2018.

Portago, Gené y De la Rosa completan la lista

La historia más intensa de Ferrari con España se vivió con Alonso y en 2021 continúa con Sainz, pero no son los dos únicos pilotos españoles asociados a Maranello, hay tres más: Alfonso de Portago, Marc Gené y Pedro de la Rosa. Aunque los dos últimos son los más conocidos por la afición, solo el primero de ellos disputó grandes premios al volante de un Ferrari. De hecho, las cinco carreras de F1 en las que participó el Marqués de Portago en 1956 y 57, lo hizo con los italianos, y para ser pocas, no le fue mal.

Tres abandonos, un quinto y un podio, el primero de la historia de España, al ser segundo en el GP de Gran Bretaña del 56, eso fue lo que logró Fon antes de perder la vida en la Mille Miglia del 57 por un accidente. Gené y De la Rosa solo han pilotado un Ferrari F1 como probadores. Marc lleva en la Scuderia desde 2005 y Pedro estuvo en 2013 y 14, una época inolvidable con un trío español en Maranello. En unos meses, empezará la etapa de Sainz allí. Sea como sea, habrá logrado algo con lo que muchos solo pueden soñar: pilotar para Ferrari.