AUTOMOVILISMO

Monza, un circuito de película

El mítico trazado italiano se reinventa y a partir del mes de junio convertirá su paddock en un autocine con proyecciones de automovilismo en la cartelera.

Monza, un circuito de película

Si los Oscar tuviesen su versión deportiva de motor, seguramente Monza estaría entre los candidatos al galardón de mejor circuito. La pista italiana, casa de Ferrari y templo para sus tifosi, es todo un icono de las carreras por la tradición y un ambiente que, derivado de la crisis del coronavirus, será todavía más especial en el paddock del circuito italiano a partir del próximo mes de junio y hasta principios de agosto. El asfalto no se abarrotará de aficionados en esta ocasión y serán los coches, todos ellos de calle, quienes tomen el trazado para disfrutar de la gran pantalla de una forma diferente y original.

El Templo de la Velocidad se convertirá en un cine al aire libre en los 13 mil metros cuadrados que forman el paddock y que desembocan en recta que concluye en la Parabólica, con unas proyecciones que se desarrollaran de jueves a domingo en las que se inlucirán varias películas de automovilismo en su cartelera. La propuesta cumplirá con las medidas de seguridad establecidas a causa del Covid-19 y puesto a que "la historia de Monza sigue viva gracias a su audiencia", dice Pietro Benvenuti, director del circuito de Brianza, "el autocine será a precios populares (10 euros por entrada)". Monza continúa acercándose a los aficionados, y una nueva realidad que está cada vez más cerca.