DAKAR

Calleja: "No sé cómo voy en la general, solo quiero acabar"

AS habla con el aventurero tras acabar la novena etapa de un Dakar con su Toyota Overdrive, nunca había llegado tan lejos en sus tres anteriores participaciones.

Calleja: "No sé cómo voy en la general, solo quiero acabar"

En su caravana, esperando al fisio para ‘descargarle’ el cuerpo tras una etapa dura, volviendo a encontrar mucha piedra al principio, algo especialmente duro para los 4x4 como el Toyota Overdrive de Jesús Calleja. Así habló AS con el aventurero, que está afrontando su cuarto Dakar con un solo objetivo en mente que ya nos dejó claro en Madrid: acabar. Y en ello está. De momento, ha aguantado más que ninguna otra vez y lo está disfrutando, por el país y por la compañía. Solo le quedan tres días para superar el reto, y le gusta lo que viene.

-¿Cómo está viviendo este Dakar? Ya ha superado a los anteriores porque en 2011, su primero y el que más aguantó, se retiró en la novena etapa y aquí ya la ha completado.

-Sí, sí, pero no llames a la mala suerte… (ríe). El Dakar tiene muchas particularidades, por ejemplo, hoy (por ayer) hemos encontrado a Chabot volcado, a un compañero de Overdrive (Starikovich) también… Hay gente que tiene una experiencia tremenda y cuando menos te lo esperas tienes el coche con las ruedas hacia arriba porque hay peligros que no están en el ‘roadbook’ o que se forman porque pasan camiones. Donde ha volcado el compañero es increíble que no estuviera marcado porque era un peligro de tres. Es lo que tiene el Dakar, que te das sustos de verdad, vamos a muchísima velocidad. Hoy (por ayer) he ido a 180 km/h un buen rato y el otro día (el de la recta de 40 km) ni te digo. Falla algo y… Se está yendo muy fuerte este año, muy rápido y con muchas trampas.

-¿Demasiado rápido quizá?

-No juzgo, si el que lo hizo así dice que tiene que ser así pues yo me adapto, soy camaleónico. A mí, para el coche que tengo, me va bien la velocidad, al igual que la arena y las dunas. En un terreno pedregoso vas pinchando todo el rato, tienes suspensiones más cortas, es un chasis muy rígido y por dentro va sacudiéndote y es un poco machacacuerpos, pero cuando hay dunas voy disfrutando. Así que ahora creo que vienen dos días buenos para mí.

-Además de aventura, lo que le gusta.

-Sí, a mí me gusta la aventura, ver cosas que ocurren, resolver problemas… Hoy (por ayer) hemos estado casi media hora tirados por un problema en el patín hidráulico, el otro día otra hora y pico… Al final decir, ‘puedo resolverlo’, salir, darle duro y recuperar bastante, a mí me gusta.

-Antes ha dicho que todos los días hay sustos, ¿se ha llevado alguno?

-No, los que me llevo son los típicos, como cuando ‘picas’ algo y el coche se levanta. Mucho rato vamos con las ruedas arriba, y cuando ocurre eso hay que aprender a no asustarse, y en lugar de frenar hay que dar gas para que las mismas ruedas te saquen hacia adelante y el culo del coche baje. Tienes que aprender a gestionar el coche. Y también, cuando vamos cargados de combustible, que llegamos a llevar media tonelada, cambia mucho el comportamiento del coche y tienes que aprenderlo.

-Habiendo llegado aquí, ¿el objetivo solo es acabar?

-Siempre. Ahora me preguntas cómo voy en la general y no lo sé, no tengo ni idea, porque a lo mejor si lo miro me condiciona algo, así que no lo quiero mirar. Solo quiero acabar. Hoy (por ayer), por ejemplo, salí el 100 después de los problemas que tuvimos, he conseguido pasar a
35 vehículos, comerme todo el polvo que existe en el mundo y me he posicionado arriba cerca de los 40 primeros. Vuelvo a recolocarme, es importante que el Dakar no te atrape.

-Y más con lo que viene en los dos días de maratón, ¿cómo la espera?

-Me va a ir bien. La arena me gusta, las dunas también, y es donde la gente suele cometer los fallos. Los que son muy buenos no tienen problemas, pero los que llevan buggys y no son tan buenos… Atascarse con un buggy no es lo mismo que con un 4x4. Entonces, yo a lo mejor puedo quedarme en una duna, pero salgo muy rápido, mientras que un buggy tarda un buen rato en salir. Estos dos días van a cambiar, tengo la esperanza, aunque a lo mejor la lío, de remontar unas cuantas posiciones estos dos días.

-Entre esos muy buenos de los que habla, ¿metemos a Alonso?

-Sí, claro. Antes de venir al Dakar, en el test que hicimos juntos… Dios mío, ¡aluciné! Y ahora lo está demostrando. Cuando hay etapas de dunas, se sale. El lunes, segundo, y en la maratón verán cómo va… En dunas, para mí ahora está entre los tres mejores. No digo cinco, entre los tres.

-Mire que los tres que hay arriba están en otra liga…

-Está ahí arriba, seguro, no tengo ninguna duda.

-¿Y a Sainz cómo le ve?

-Está haciendo el ‘pedacísimo’ Dakar habido y por haber, porque tiene el aliento de Al Attiyah… Llegan dos días en los que Nasser es el especialista, pero Carlos lo está haciendo tan bien y tiene un coche superior, porque lo es al Toyota, que Nasser para poder ganarle tiene que sobreexponerse más de lo que habitualmente lo hace, y lo hace mucho. Entonces, ahí puede cometer un error. El que va a pescar va a ser Fernando.

-Y usted, ¿está disfrutando este Dakar?

-¡Claro! Desierto nuevo, país nuevo. Es muy bonito, y luego está la sensación real de estar en mitad de la nada. Nunca hay nadie por ningún sitio, nadie te puede ayudar… No hay nadie. Es una sensación de soledad absoluta, como los antiguos dakares africanos.

-Además, seguro que disfruta con el resto de españoles que hay por su zona.

-Sí, y me gusta que lo estamos haciendo muy bien todos. Los que estamos en el grupo medio nos mantenemos muy bien ahí. Esta Cristina (Gutiérrez) luchando como una jabata, Óscar (Fuertes) lo hace muy bien, Manolo (Plaza) ha hecho una etapa muy buena…

-Lástima lo de Isidre Esteve…

-Ay… sí, le han hecho una gran faena. Pero mira, un día gana Óscar, otro día Manolo, otro día Cristina, otro día me toca a mí… Mola porque vamos como dándonos relevos y nos hablamos todos los días, cuando llegamos a los enlaces siempre nos estamos buscando. Nos juntamos y nos animamos entre nosotros.

-¿Una especie de pique sano entre españoles?

-No, no hay pique. Cuando no vas a ganar, es muy peligroso picarse. No te va a traer más que problemas. Y aquí el objetivo de todos es terminar. Hoy (por ayer) he ido fuerte para recuperar y he pinchado dos veces, así que al final tienes que frenar.