DAKAR | JOAN BARREDA

"Me veo muy competitivo"

Joan Barreda, piloto de Honda, afronta el Dakar en plena forma tras dos años con problemas en la muñeca: "Estoy sin dolor y muy aliviado, quiero disfrutar de no estar lesionado".

Joan Barreda.

Es difícil encontrar a alguien más rápido sorteando dunas en moto que Joan Barreda con su Honda, pero entre lesiones y problemas, al castellonense de 36 años la suerte le ha sido esquiva en el Dakar. Esta vez, la décima, espera que sea diferente.

—Será su décimo Dakar, cifra redonda, pero lo que más importa es si va a llegar bien después de dos años con esos problemas en la muñeca izquierda.

Sí, ese el tema principal y lo que he intentado este año. Después de la última operación de las cuatro en verano, estoy mejor. Competí en Atacama a las dos semanas y ya me sentí mucho mejor, fui de menos a más, pero acabé en el podio, igual que en Marruecos. Me siento más competitivo. Lo importante era recuperar el ritmo, hacer kilómetros, todos los test con el equipo… Sobre todo porque en los dos últimos dakares no pude competir antes. Así que en ese sentido estoy bien, sin dolor y muy aliviado, porque estos dos años no han sido nada fáciles porque no te recuperas del todo, te subes a la moto, quieres luchar por ganar, estás bien, pero no… Es un tema psicológico que no es nada fácil de gestionar. Competir al máximo nivel sin estar bien físicamente.

—¿Podemos decir entonces que llega al cien por cien?

Sí, sí. Esperemos no fallar, intentaré bajar un poco el pistón porque me veo muy competitivo este año, habrá que ir un poco por debajo tratando de estar en el grupo de delante y ver cómo se da el Dakar, porque no será nada fácil con todos los cambios que hay.

—La primera buena noticia es esa, que está recuperado, ¿vendrán más? Porque si corriendo mermado ha conseguido victorias y ha peleado arriba, qué no podrá hacer en plena forma…

Bueno, pero el Dakar es una carrera muy larga, son muchos kilómetros durante muchos días. Ahora quiero disfrutar de no estar lesionado, de sentirme bien encima de la moto, e intentar que dure hasta el final, sin tener errores ni caídas. Me veo con potencial, aunque al final pasen los años y todo el mundo sea rápido, pero me veo estando en el grupo. Seguro que tendremos opciones.

—Este parece que será un Dakar para disfrutar porque todos coinciden en que se volverá un poco a los orígenes en Arabia, ¿lo cree así también?

Sí. Ya para empezar, el recorrido es mucho más mixto, como se veía en África: zonas rocosas, arena… Da mucho más juego a la navegación. Si solo tienes dunas, siguen un rumbo y llegas, pero ahora es eso y por el medio te meten cañones, tienes que coger el correcto… Y ahí es donde va a haber que tener calma para acertar, dará más juego a la carrera. No hay que asustarse si un día pierdes 7 u 8 minutos, porque al día siguiente sales atrás y el que lo hace delante también tendrá que sacrificarse. Habrá que ser más pícaro y marcas las diferencias.

—Con etapas tan largas, es cuestión de gestionarlas bien, es jugar con eso, ¿no?

Sí. Eso, y además el tema de los neumáticos. Los últimos años no estábamos sufriendo mucho con ellos, pero ahora sufriremos mucho con ellos. Ya lo vimos en Marruecos. Hemos estado trabajando en los test en eso porque nos preocupa bastante, además han preparado la carrera a propósito para hacer sufrir a los neumáticos. Eso hará que la carrera tenga cambios desde el principio y habrá que gestionar bien neumáticos, mecánica… Lo que ayudará a eso es que la temperatura no será tan alta como en Sudamérica.

—Todo el mundo está contento con la llegada de Castera al frente del Dakar y las ideas que está implantando, ¿está de acuerdo?

Sí, es bueno. Sobre todo, lo que más me gusta es que se compita en un país nuevo, porque el Dakar tiene que ir encontrando nuevos desiertos y paisajes. Sudamérica era increíble, pero los pilotos con más experiencia ya sabíamos lo que nos íbamos a encontrar, y ahora será nuevo para todos. Se verá más la diferencia entre pilotos. Además, también por estilo de Castera, nos meterá por los sitios más trabados y complicados, va a ser más difícil.

—¿Y qué le parece la novedad de entregar el 'roadbook' el mismo día? ¿Afectará mucho?

Claro. Antes podíamos revisar el recorrido con el 'map men', veíamos errores o sitios difíciles de navegación, lo marcabas con atención… Ahora será más inesperado, habrá que preverlo más en el momento y habrá que encontrar el punto entre correr y estar muy atento. Habrá más errores. En Marruecos ya vimos que cuando salíamos delante faltaba mucha por información, era imposible, creo que lo habrán revisado y habrá más algo más. Antes, había que ir a buscar la carrera, intentando marcar la diferencia algún día, pero ahora estará más en intentar minimizar los errores. Va a haber más estrategia, sobre todo para los que salgan delante.

Joan Barreda con la Honda en el Rally de Marruecos.

—Se habla de la igualdad que habrá en coches entre Mini, Toyota y alguno más, pero miras las motos y el número de pilotos con opciones se multiplica…

Sí, en los últimos años ha ido a más. Cada vez hay más pilotos que se suman en la lucha por las etapas, jóvenes que van cogiendo más experiencia. Hace que sea una carrera diferente, y eso es bueno, porque yo viví la generación de Marc (Coma) y Ciryl (Despres) y era más un juego de tú a tú. Ahora, es un juego de 10-12 pilotos que todos van a ganar, ya se vio la última edición.

—Hay mucha igualdad, pero KTM mantiene un dominio impenetrable desde 2001, ¿cree que este puede ser el definitivo en el que Honda acabe con esa racha? ¿En qué mejoras han trabajado para ello?

Hemos intentando no cometer errores con el equipo, con la moto… Se ha trabajado mucho y está claro que estamos ahí, somos muy competitivos desde hace unos años. Pero el Dakar es una carrera muy diferente a todas las demás y lo hace todo mucho más duro y se nos está resistiendo. Hay que pulir todos los detalles y en eso hemos trabajado mucho haciendo muchos kilómetros, los japoneses no han parado. Nos gustaría que la moto evolucionara más, que corriera más porque todos han mejorado, pero por otro lado tenemos que afianzar la durabilidad de la moto, y eso es en lo que hemos trabajado a nivel de electrónica y suspensiones. Tampoco son grandes cambios.

—Entre los cambios de escenario, organización, su estado de forma, la cifra redonda de su décima participación… ¿Hay más ganas de este Dakar que de otros anteriores?

Bueno… He hecho Dakares muy buenos, con muchas ganas y habiendo llegado muy preparado. Estos dos últimos años fueron muy complicados, pero en 2017 hice el Dakar perfecto, el anterior también… En esos Dakares había entrenado mucho y llegaba con muchas ganas, ahora he intentado llegar así, quizá con ese punto de que no quiero falle nada, intentar ir más en el grupo, más contenido, esperando para dar gas y ver cómo fluye la carrera. Los demás correrán también así.

—Para acabar, ¿qué titular le gustaría leer en el AS al día siguiente del final del Dakar?

No sé… Barreda repite el Dakar perfecto.

—Y eso sería ganar, ¿no?

Sí, eso sería bonito… (ríe).