Aniversario

Dying Light, cinco años después de la pandemia

Repasamos el último trabajo de Techland en Xbox One y PS4, Dying Light, y echamos la vista hacia delante para comprobar qué tal viene la secuela.

Todavía resuena el eco de su primer tráiler cinemático. A finales de la generación de Xbox 360 y PS3, vimos el surgir de los mundos abiertos, los cuales tomarían el protagonismo a lo largo de la presente. Techland fue de las primeras compañías en apostar por esta vertiente con un Dead Island que hizo ruido desde su presentación.

Esos años de esfuerzo y confianza dieron como resultado su primer trabajo en Xbox One y PS4. Dying Light llegó un 26 de enero del 2015 para mejorar lo presente y apostar por una jugabilidad mucho más dinámica, abierta al público generalista. Pese a sus primeros pasos dubitativos, poco a poco se granjeó una fama que le llevó a recibir una edición con mejoras jugables y visuales.

Con motivo de su quinto aniversario en el mercado, repasamos las claves por las que a día de hoy Dying Light sigue siendo tan especial. Ya sea en solitario, en compañía o disfrutando de la acción que ofrece su expansión.

De Dead Island a Dying Light, la evolución de la pandemia

Como decíamos al comienzo del texto, Dead Island llegó en una época en la que su propuesta llamaba a conocidos y extraños. Echad la vista atrás: en pleno 2011, mezclar zombis, mundo abierto y funcionalidades cooperativas era un cóctel que llamaba por sí solo. Pese a sus problemas de rendimiento, en especial los bugs que afectaban a la jugabilidad, salió adelante para buena parte de sus seguidores.

Tras el éxito se escondía un juego con problemas en su base jugable. Tanto el diseño de las misiones como el esquema de control era demasiado simple, lo que hacía que el paso de las horas pesaran entre aquellos más escépticos. En esencia, Dead Island lastraba un control torpe, lento, en el que el escenario era un obstáculo que había que sobrepasar, en vez de ser un personaje más de esta odisea.

Este problema, continuado en Riptide, su secuela, hizo que el nuevo desarrollo del estudio cambiara de registro. Dying Light apostaba por lograr el mismo objetivo, aunque de una manera diferente. Desde el primer momento se pensó en cómo el jugador podía explotar su alrededor. Que ese obstáculo visto en su fórmula primigenia se convirtiera en algo que permitiera la experimentación.

De ahí nace la inclusión del parkour. Pulsando el botón RB (R1 en el mando de Sony) podíamos escalar muros, trepar edificios y en definitiva, jugar con el escenario como si de un plataformas se tratara. Esta agilidad se multiplicaba una vez desbloqueamos el gancho retráctil, con el que podemos trasladarnos rápidamente sin siquiera tocar el suelo. Las posibilidades son amplias, y Techland supo aprovechar sus herramientas.

Soporte postlanzamiento, de menos a más

De lanzamiento contó con un pase de temporada que incluía diferentes contenidos descargables. Más allá de la horda de Bozak, el cual nos ponía ante pruebas de agilidad y oleadas de enemigos, destacó la inclusión de una expansión, llamada The Following. Su llegada causó el impacto de una expansión tradicional, es decir, se nos introducía en una zona nueva, de tamaño más que aceptable y alrededor de nuevas mecánicas de juego.

Mecánicas a la altura de poder controlar un buggy, algo impensable en las dos zonas originales, o el enfoque hacia las armas rudimentarias, como arcos y flechas. En definitiva, Ese montón de dlc estéticos y de equipamiento escondían otros contenidos que sí que merecían la pena probar.

El punto más importante de su trayectoria fue la inclusión de la enhanced edition. Un parche gratuito para los poseedores del juego que incluía novedades de todo tipo, como nuevas animaciones, un nuevo modo de dificultad y diversos ajustes en la inteligencia artificial del juego. En comparativa, Dying Light se sentía un juego mucho más formado con su introducción.

Lo que sí pasó sin pena ni gloria fue Bad Blood, un battle royale de pequeño número que el pasado enero se ofreció sin coste adicional para quienes tenían el básico en su biblioteca. Exclusivo de Steam, su pico más alto de usuarios simultáneos apenas sobrepasó el millar.

Dying Light 2, retrasado indefinidamente

El reciente retraso de Dying Light 2 nos dejó un dato sorprendente, y es que lo hacía sin tener ninguna nueva fecha. Sus desarrolladores ya confirmaron que el juego tendría versión para PS5 y Xbox Series X, pero desconocemos si el motivo ha sido por ello. “Desafortunadamente, necesitamos más tiempo de desarrollo para cumplir nuestra visión. Compartiremos más detalles en los meses venideros”, comentaban en la nota adjunta al anuncio.

Y es que la secuela apunta alto. El tamaño del mapa será cuatro veces del visto en su antecesor, y contará con soporte durante cuatro años tras aterrizar en el mercado. Techland ha puesto toda la carne en el asador, desarrollo que cuenta con personalidades de la talla de Chris Avellone.

Dying Light

Dying Light, desarrollado por Techland y distribuido por Warner Bros. Interactive Entertainment para PC, PlayStation 4 y Xbox One, es una aventura en primera persona survival horror con un ciclo día-noche que determinará el nivel de agresividad de nuestros enemigos.

Dying Light

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