King's Quest VII: The Princeless Bride
King's Quest VII: The Princeless Bride

King's Quest VII: The Princeless Bride - Capítulo I

Valanice ha caído en el torbellino que se llevó a su hija Rosella, pero el destino las ha separado y deberán encontrarse.

CAPITULO PRIMERO

Situación: Valanice ha caído en el torbellino que se llevó a su hija Rosella (nota para nostálgicos: fue la protagonista de la cuarta entrega de la serie; su hermano lo fue de la tercera y la sexta; su padre, el famoso rey Graham, de las demás) pero el destino las ha separado y aterriza en un lugar polvoriento y desértico. Sólo encuentra, entre las dunas ardientes al sol, a un espectro que le comenta que debe cruzar, a través de una puerta con forma de cabeza, el pasaje que le llevará fuera de los yermos parajes en que se encuentra.

¿Qué hay que hacer? La puerta comentada tiene una "cerradura" en forma de flecha. La "llave" está partida en dos trozos. Para obtener el primero, Valanice se apropia de las enaguas rasgadas del cactus y del palo, y con los dos se fabrica una bandera. Entrando en el templo maya, usa la bandera en el escorpión, y luego se dedica al ídolo. Tras pulsar la piedra con la gota de agua, aparecen tres gemas redondas. Colocar la roja en una mano, la amarilla en la otra y la azul a los pies del ídolo, en el agujero puesto al efecto. Tras esto aparece un primer trozo de la flecha.

Para obtener el segundo, primero hay que calmar la sed del espectro antes mencionado. Siguiendo las indicaciones del Buda sentado ante el estanque de agua salada, que están labradas a sus pies, primero hay que encontrar un recipiente. La maceta de una de las cuevas servirá. Luego hay que poner maíz en la mano del Buda. En la misma cueva hay una cesta. Tras recogerla, hay que abrirla y echar un vistazo dentro. Luego hay que recoger la semilla y plantarla en tierras húmedas, no muy lejos de allí. Por último, hay que llorar en el cuenco del Buda, por lo que hay que usar el peine de Rosella. Tras esto, recoger con ayuda de la maceta el agua dulce y llevársela al espectro. Primero hay que llamarle la atención, luego acercarle la maceta.

Él nos lleva ante el cadáver suyo, donde hay dos objetos, pero sólo uno puede llevarse Valanice. Ambos sirven para hacerle una gamberrada al "conejoide" o como se llame. La cuerda hay que atarla a los cactus entre el templo y el Buda para que el conejo se dé un guarrazo. La trompeta es usada en su guarida para darle un soponcio. De ambas maneras se recuperan las gafas de la rata anticuario (y se recogen unos pelillos que harán falta más tarde), por lo que tras devolvérselas, accede a cambiar la semilla de calabaza (cerca del maíz) por una esfera turquesa.

Ya con la esfera turquesa, volver al Buda, girarle la muñeca, colocar en línea las perlas de su collar tal como las pinturas rupestres cerca de la guarida del conejoide indican, y moverle la cabeza (al Buda, bestias). El estanque se vacía. Bajar al fondo, colocar en la bandeja de ofrendas la esfera turquesa y recoger la pieza en forma de ángulo. Con todo esto, juntad las dos piezas y colocadlas en la cerradura... ¡Adelante!