BOXEO

Warrington y Lara se quedan a medias por un cabezazo

Josh Warrington y Mauricio Lara firmaron un No Contest en su combate de revancha. Un cabezazo accidental paró el pleito tras el segundo asalto.

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Crónica del Warrington vs Lara 2
Matchroom

Josh Warrington salió al Headingley Rugby League Stadium de Leeds para ver el ambiente. Lo hizo antes de comenzar el proceso de preparación para el combate. Impresionaba, pero más lo hizo cuando salió al ring. El estadio estaba lleno (más de 15.000 personas), todos coreando su nombre. El 'Leeds Warrior' es un ídolo en su ciudad y necesitaba el apoyo. En febrero, Mauricio Lara le noqueó, en un evento sin fans, para sorprender al mundo. Se jugaba mucho el inglés y todo se quedó en stand-by. Un cabezazo, accidental, en el segundo asalto cortó al mexicano y puso fin al combate sin un ganador. El público se quedó frío, el local se quejaba a la esquina de su oponente... pero lo primero es la salud de los púgiles y el médico paró la pelea.

Warrington salió con hambre de revancha. Boxeó bien, sacando ritmo y pegando duro y con criterio. Varias fueron las manos que entraron claras en el rostro de Lara. Tomaba ventaja. El mexicano selecciona bien los golpes y cuando conecta lo hace con certeza. Tras el estudio, en el segundo round dañó al local con buenas manos al contragolpea. Warrington las aguantaba y cuando atacaba el visitante se cerraba. Sabía lo que había pasado meses atrás. En ese segundo round, con ambos buscando percutir, las cabezas se chocaban constantemente y en una de esas acciones el inglés cortó al mexicano. Cuando Lara llegó a su esquina, su equipo se quejó al árbitro. No era posible seguir. Intentaron trabajar en el corte, pero antes de empezar el tercer acto el médico paró el pleito. Necesario. El público se quedó apagado y Warrington fue claro: "Toda este gente ha pagado dinero por ver este combate, estoy devastado. Necesito terminar este combate", apuntó. La trilogía es el único camino.

Katie Taylor luce en una nueva defensa

Katie Taylor y Jennifer Han durante su combate.

Katie Taylor venía de una pelea cerrada ante Natasha Jonas. La irlandesa quería desquitarse de su combate de cuatro meses atrás y lo hizo. Jennifer Han, retadora oficial, no fue capaz a desentrañar el boxeo de Taylor, que se llevó la victoria por decisión unánime (triple 100-89). La campeona mundial unificada del peso ligero hizo fallar mucho a la estadounidense (excampeona mundial en el pluma). Era más veloz y fue percutiendo (tiró a la aspirante en el octavo) de manera regular durante todo el combate. La excampeona olímpica es una púgil diésel y Han no le armó la guerra, donde suele sufrir más. Pudiendo entrar, salir y pegar, Taylor fue superior y suma una nueva muesca a su revólver. El futuro pinta bien, pero necesita asumir riesgos y perseguir los grandes combates que se le exigen. El nombre de Amanda Serrano no deja de sonar y Jessica McCaskill (monarca unificada del welter) estuvo en Leeds y se dejó querer. Los grandes carteles llaman a la puerta de la de Bray. Por su parte, Conor Benn sumó una nueva victoria, aunque el inglés no acabó del todo contento. Adrián Granados le hizo irse a las cartulinas (99-91, 100-90 y 97-93) con un estilo evasivo que acabó desquiciado un poco al prospecto.