GOLF

Sebas García, promesa a los 31

El golfista español disputa en este 2020 su primera temporada completa en el European Tour. "Necesitaba asimilar todo lo que había pasado", cuenta a AS.

Sebas García, promesa a los 31
Octavio Passos Getty Images

El caso de Sebastián García Rodríguez (Madrid, 1989) no es muy común en el golf. Especialmente en estos tiempos en los que jugadores jóvenes, como Collin Morikawa o el propio Jon Rahm, aterrizan con fuerza, Sebas es un ejemplo de paciencia y perseverancia. A sus 31 años, está disputando su primera temporada completa en el European Tour tras conseguir la tarjeta el año pasado.

"Algunos consiguen pronto una estabilidad emocional, privada y económica, otros tardan más, como es mi caso gracias a la madurez. Unos llegan antes y otros, como yo, más tarde", así explica Sebas a AS los motivos de su ascenso. Por su buen nivel mostrado, el golfista español se muestra ambicioso. "Espero que el mejor año de mi carrera esté por venir, pero sí que este está siendo bueno. Cada temporada subo un escalón, pero no diría que ninguna ha sido la mejor. Cada año es un nuevo reto y me voy superando", comenta.

Cuando es preguntado sobre si cree que llegará su victoria, Sebas lo tiene claro. "Creo que sí, el primer triunfo llegará. Si sigo trabajando así, creo que ganaré. No sé si será la semana que viene o a final de año, eso es imprevisible, pero sé que tengo que ser paciente, no estar esperando", cuenta.

Los inicios de Sebas están ligados a Madrid, ciudad que le vio crecer y donde sigue viviendo. "Vivo en el Ensanche de Vallecas, sigo afincado ahí y ojalá sea así mucho tiempo. Es donde tengo a toda mi gente. Mis inicios fueron en El Robledal Golf, mi club de toda la vida", dice orgulloso de su ciudad. A la hora de hablar sobre sus referentes, García prefiere destacar a quien más le ha marcado en su carrera. "Nunca he tenido un ídolo, siempre me fijaba los Seve, Tiger, Sergio… Tuve la suerte de conocer a mi entrenador, Pepín Rivero, que ganó 7 torneos en el Tour y 2 Ryder. Él es mi gran referente desde hace 13 años", dice.

Como es lógico, la vida de Sebas también cambió con la pandemia, a la que le supo sacar el lado positivo. "Parar me vino bien, lo necesitaba. No me di cuenta de todo lo que hice el año pasado, mi padre falleció en febrero poco después de que consiguiera la tarjeta. No tuve tiempo para asimilar todo. Los buenos resultados vinieron porque me tranquilicé, estabilicé las cosas en casa y volví con más fuerzas", cuenta de una manera muy sincera, como es él.