GOLF | PGA CHAMPIONSHIP

Estrellas sin público en el PGA Championship

La pandemia de coronavirus deja un PGA Championship descafeinado sin el calor de los fans y con alguna baja notable por precaución.

PGA Championship 2020
Christian Petersen/PGA of Americ PGA of America via Getty Images

¿Un major sin público sigue siendo un major? Sobre el papel sí, pero falta el aroma. Faltan las riadas de aficionados invadiendo calles y greenes desde primera hora de la mañana, faltan los aplausos en el tee del uno, los amasijos de niños esperando a la salida del 18 para cazar un autógrafo de Tiger o Rahm.

El TPC Harding Park, precioso campo con sus hileras de inmensos cipreses y el Lago Merced de fondo, lucía desangelado en la primera ronda del PGA Championship (Rahm y Sergio salieron a las 22:58, hora española). No fue lo que se espera del primer día en el primer grande de la temporada.

La PGA decidió seguir adelante con el evento pese a la pandemia (el British Open, en cambio, prefirió cancelar) y ha convertido el trazado de San Francisco en un búnker. Los 155 jugadores y 156 caddies se sometieron a pruebas diagnósticas a su llegada y ninguno dio positivo en coronavirus. El último de los siete casos detectados entre los jugadores del circuito norteamericano fue Branden Grace en el Barracuda Championship de la semana pasada.

McIlroy efectúa un golpe en un TPC Harding Park vacío.

Protocolo anticoronavirus

En caso de positivo, el afectado tendría que retirarse del torneo y aislarse. Aunque no es obligatorio instalarse allí, la organización del torneo ha dispuesto un hotel para que se concentren allí todos los participantes y sus caddies. No pueden acudir al campo tampoco los familiares de los jugadores, que sólo pueden ir acompañados de su entrenador y dos asesores. Entre voluntarios y staff habrá unas 2.000 personas esta semana en Harding Park. Pero el protocolo no ha convencido a todos. Algunos jugadores decidieron renunciar a su puesto por precaución, caso del italiano Molinari, que aún no ha competido desde que se reanudó el circuito, el irlandés Harrington o el inglés Westwood.

Son muchos los que aseguran sentir vacío al ver el campo huérfano de aficionados. Por ejemplo Tiger o Rahm, dos de los más mediáticos. El Tigre describe "una sensación totalmente desconocida" y Rahmbo cree que se notará sobre todo "en los últimos nueve hoyos del domingo". "Todo es distinto esta semana", añade, aunque para él haya un poco de rutina: pelear por su primer major y el número uno.