TAEKWONDO

Tres colegas en Tokio 2020

Jesús Tortosa (21 años), Javier Pérez Polo (23) y Raúl Martínez (28), del tatami del CAR de Madrid a los Juegos. "Estamos en la pomada", advierten.

Tres colegas en Tokio 2020
RAFA APARICIO DIARIO AS

"Estamos en la pomada". Esa pomada son las medallas en los Juegos de 2020. Y el "estamos" comprende a Jesús Tortosa (21 años), Javier Pérez Polo (23) y Raúl Martínez (28). Los dos primeros madrileños, el último de Elche, y clasificados por ese orden cronológico para la cita. Con la sonrisa en la boca, la banda del taekwondo de la Blume de Madrid, colegas de muchos años de entrenamientos, se imagina ya tomando Tokio en verano. Han conseguido algo histórico, meter al máximo permitido de tres luchadores masculinos (hay cuatro pesos). Además, dos chicas tendrán aún la vía del Preolímpico continental en abril.

"Sólo España, Corea del Sur y Rusia llevan tres hombres, tres potencias mundiales", recuerda Tortosa (un junco de 1,87 m que compite en -58 kg). Con sólo 17 años ya fue quinto en Río. Perdió en el punto de oro (desempate) en la lucha por uno de los dos bronces. Allí estuvo con él Javier Pérez Polo… pero como su sparring. "Viví de cerca toda la experiencia olímpica, las cámaras, la tensión… y ahora iremos los tres después de compartir un montón de años en Madrid, es un lujo", se alegra el de San Fernando de Henares, que en mayo se proclamó subcampeón mundial en Manchester en -68 kg. Tortosa gateaba por un tatami antes de andar, el del gimnasio de su padre en Alcobendas. Jesús sénior fue subcampeón del mundo (1987). Su hijo ya tiene un bronce mundial.

Raúl Martínez (-80 kg) también lleva el taekwondo en los genes. Sus padres dirigen el gimnasio Jayan de Elche, de donde salió ya hace 11 años para incorporarse al equipo nacional en la Blume. También estuvo en unos Juegos, los de Londres 2012, pero igualmente como sparring de Nico García, que lograría la plata. Ahora, por fin, le toca a él.

Jesús Tortosa, Raúl Martínez y Javier Pérez Polo, de izda. a dcha.

"Estos cuatro años hemos luchado en todos los Grand Prix y campeonatos internacionales al nivel de los números uno. Y les hemos ganado ¿Por qué no vamos a sacar tres medallas? Creo que es posible", dice convencido Raúl, que está acabando Medicina. Pérez Polo se las ve con Criminología, y Tortosa estudia INEF, en un edificio al lado del CAR.

"Somos un equipo, hemos estado en todos los campeonatos de este ciclo juntos y nos hemos comido muchos viajes y experiencias difíciles. Al final, esa unión y esa dureza han hecho que seamos los tres los clasificados", cuenta con un punto de emoción Tortosa, que define a sus colegas como "mi familia". Sólo clasifican 16 por peso, que se reducen a cuatro en vez de los ocho que hay en los Mundiales. Y el ranking comprende los cuatro años del ciclo. De locos.

Los tres vivieron con angustia la clasificación in extremis de Martínez. La logró en el Grand Prix Final de Moscú el 6 de diciembre. Ha competido desde mayo con dos tercios de un aductor roto. "Fue de infarto", recuerda, porque dependía para entrar por ranking de que el egipcio Seif Eissa no lograra medalla, y este perdió en el punto de oro por el bronce. "He tenido que quitarme el dolor de la cabeza y ser muy selectivo con las acciones para no romperme del todo. Pendía de un hilo", resopla. Pero resultó. Y estarán en la pomada.