ATLÉTICO DE MADRID

Objetivo Atlético: encontrar la mejor versión de Koke y Saúl

El capitán tuvo su pico de forma de la temporada tras el parón y fue clave para la mejoría del equipo. El '8' sufre sin llegada y con responsabilidad en la salida de balón.

Saúl y Koke.
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Simeone tiene el corazón, los pulmones y el motor del equipo en sus dos hombres de mayor confianza sobre el césped: Koke y Saúl. Dos canteranos criados con sangre rojiblanca y que año tras año son imprescindibles e indiscutibles en el esquema del Cholo. Los dos han estado en el top-5 de jugadores con más minutos del Atlético en las últimas cuatro temporadas, quedando tan solo fuera del césped por problemas físicos o sanciones. Saúl, a sus 25 años, encadena más de 3.900 minutos en cada uno de esos cuatro cursos, siendo en dos de ellos el jugador de campo con más participación y Koke, de 28 años, está en el top-5 en minutos durante las últimas siete temporadas, en cinco de ellas superando los 4.000 minutos.

Por lo tanto, del nivel de forma de dos de los pesos pesados del vestuario depende buena parte del rendimiento del equipo, ya que son claves en la fluidez en el centro del campo, en la presión, el posicionamiento táctico y la capacidad de morder al rival. Y la temporada pasada no pudieron alcanzar su punto de forma. Koke sí se acercó tras el parón, cuando se vio la mejor cara del equipo y se aseguró la tercera plaza y la participación en la próxima Champions. El vallecano consiguió aparecer en tres cuartos de campo y ahí es el futbolista más determinante del equipo para acelerar el juego del Atlético y dar el último pase. En sus últimas 13 apariciones en Liga hizo tres goles y añadió tres asistencias (para un total de cinco tantos y seis pases de gol), pero, además, se vio a un Koke más rápido de piernas y especialmente de mente, eso que tanto necesita el equipo.

Desde la llegada de Simeone, Koke es uno de sus intocables y no hay un jugador que cumpla su papel en la plantilla cuando no está. Algo que le ha servido para convertirse en el centrocampista más asistente en LaLiga durante esta década, pero que también provoca que sus ausencias o una caída en su rendimiento sean dramáticas (solo dos victorias este año en sus ocho partidos de baja). Si en el curso del título de Liga (2013-14) Koke consiguió 13 asistencias, cifra que superó dos años después alcanzando las 14, los cinco pases de gol de esta temporada están alejados de aquellos años, algo que conlleva que el Atlético se resienta de cara a puerta. Tampoco ha vuelto a encontrar un complemento como el de Costa en ese año mágico de Liga, cuando se entendían sin mirarse y cada balón al espacio era peligro.

Tercer máximo goleador del equipo

En el caso de Saúl, esta temporada ha continuado haciendo kilómetros a destajo, trabajando por el equipo e intentando aportar en las dos áreas, pero ha estado lejos de su mejor cara. Si en sus años con mejores estadísticas de cara a puerta han sido jugando en banda, pasar al doble pivote ha afectado a su llegada, quizás uno de los apartados donde más destaca. Saúl se ve obligado a ayudar a Thomas en la salida de balón, pero es un apartado donde sufre y tiene más dificultades. La distribución de la pelota llega en muchas ocasiones a los de arriba a partir de balones largos, algo que complica generar ocasiones de peligro. Pese a esto, Saúl hizo siete goles, el tercer jugador de la plantilla que más junto a Correa y únicamente superado por João Félix (9) y Morata (16). Dos de ellos llegaron asumiendo la responsabilidad de lanzar los penaltis en el Camp Nou contra el Barcelona para acabar sumando un empate.

El Atlético se interesó por Marc Roca, una opción que podía liberar a Saúl en mayor medida de esas tareas de pivote y le permitiría volver a mostrar esa capacidad de pisar el área rival con mucho peligro, pero las llegadas están paradas a falta de que pueda salir algún jugador. Si finalmente no se suma nadie al centro del campo, de nuevo será misión de Koke y Saúl junto a Thomas el de dotar al equipo de fútbol en el medio. Las últimas temporadas la presión del equipo ha sido más baja, sin apretar tanto la salida de balón rival ni buscando morder como antaño. Simeone sabe que para poder dar un paso adelante esta temporada y competir por cotas mayores necesitará la evolución de jugadores de segundo año como João Félix, Llorente, Lodi o Felipe, pero también de la versión más determinante de Koke y Saúl. Ellos dos son, año tras año, el termómetro del equipo.