ATLÉTICO DE MADRID - JUVENTUS

Leonardo Bonucci: "Avisé a Morata: le daré una paliza"

El central italiano guarda una buena relación con el delantero colchonero. Respeta al Atlético y a Simeone, pero tiene claro que la Champions es la obsesión bianconera.

Bueno, empecemos con una pregunta complicada: ¿cómo está?

Estoy bien (ríe), estoy listo. Ya no siento dolor, con el cuerpo médico trabajé en estas dos semanas día y noche, literalmente y ya volví a jugar.

Una buena noticia que llega con otra: nació su hija, Matilda. Enhorabuena.

Gracias. Ella está muy bien, en familia comentábamos que ya me está cambiando la vida: me lesioné una semana antes de que naciera, pude asistir al parto, pasé un tiempo en casa con ella y ya con eso me puse bien.

Se junta a sus hermanos, Lorenzo y Matteo. El primero, de casi siete años, es famoso por ser hincha del Torino. ¿Cómo se ha tomado su regreso a la Juve?

Está feliz porque papá volvió a casa, el año pasado estaba casi siempre en Milán y nunca me veía. Ha sido uno de los motivos que me empujó para regresar.

Entonces, el derbi en casa sigue muy vivo.

Sí, ahora también juega en los equipos infantiles del Toro, así que todavía más (ríe).

¿Nunca intentó convertirlo en bianconero?

Con Cristiano hubo un momento en el que parecía que había un margen, pero desde que empezó a vivir partidos con la camiseta del Torino, ya dio marcha atrás.

En 2016 vivió un momento duro con el pequeño Matteo: declaró que por su enfermedad estuvo pensando en dejar el fútbol.

Fueron cinco meses muy duros, allí entendí cuáles eran mis prioridades. Antes, esas ganas de llegar lejos, de ser un gran jugador, me llevaban a poner en el mismo lugar al fútbol y a la familia. Aprendí, gracias a Matteo, que puedo vivir sin fútbol, pero no sin mi familia, mis hijos. Es lo más feo que te puede pasar, pero por suerte ahora ya está todo bien.

El niño fue valiente, como usted en regresar a la Juve tras apenas un año.

Sabía que esta decisión causaría polémicas, pero me conozco: sé responder en el campo.

Con Barzagli y Chiellini volvió a formar la infranqueable BBC. ¿Cuál es el secreto?

Es muy sencillo: lo pasamos bien juntos, defender nos gusta. Nos complementamos y logramos que cada uno exalte las virtudes del otro.

Eso sí, ahora mira atrás y no está Buffon. ¿Le gustaría cruzarse con él en la Champions?

Preferiría que no. Gigi es un número uno en el campo, pero antes que nada un gran amigo. Crecí con él, es raro mirar atrás y no verle, pero en la Juve tenemos suerte: Szczesny es uno de los porteros más fuertes de este momento y Perin está creciendo mucho.

Ahí sigue Dybala. Por cierto… ¿qué le pasaba?

Sinceramente a Paulo le veo bien, más maduro. Ya no le agobia marcar pocos goles, trabaja para el equipo y eso es importante. Son momentos de crecimiento, es joven: en la fase final de la temporada nos dará muchísimo.

Han ganado siete scudetti seguidos y en este curso ya tienen 13 puntos de ventaja sobre el Nápoles...

No es tan fácil como parece. El nivel del fútbol italiano ha mejorado. Voy a ser sincero: hubo un momento en el que la Juve estaba muy por encima de los demás. Jugabas ante Nápoles, Inter y Milán y sentías que ibas a ganar sin problemas, ahora no es así. En los últimos dos o tres años especialmente los azzurri estuvieron muy cerca, también tocó sufrir.

¿Ya se sienten favoritos para ganar también en Europa?

Si llega Cristiano, el mejor del mundo, significa que tu nivel ha subido. Nuestro objetivo es ganar la Champions, no podemos ni debemos escondernos.

¿Qué pensó cuando vio a CR7 de bianconero?

Cuando llegó no me pareció bien, porque yo todavía era un rival (ríe), pero en verdad es bonito para todo el fútbol italiano, si llega el mejor significa que nuestra liga ha vuelto a ser apetecible.

¿Qué apreció de Cristiano?

Su constancia y su sencillez. Llegó y se puso a disposición del grupo, siempre tiene una palabra de apoyo por cada compañero. Flipé con su manera de trabajar: cada día, antes y después de los entrenamientos, lo encuentras en el gimnasio. Yo también hago así, pero hay veces que uno no aguanta… Él siempre. Es una máquina, no para. Sólo puedes admirarlo.

¿Le sorprendió que no ganara el Balón de Oro?

Sí, yo creo que lo merecía. Fue determinante para que el Madrid ganara otra Champions. Sin embargo, estoy seguro de que no haberlo logrado, para él, será un aliciente para levantar el próximo. Y eso supone ganar títulos en la Juve.

"Aprecio la constancia y sencillez de Cristiano. Alucino con su manera de trabajar"

Cristiano conoce bien a vuestro próximo rival, el Atleti.

Es un equipo muy complicado, que con Simeone no te deja ni un centímetro. Un obstáculo difícil, pero tenemos el objetivo de llegar hasta la final: debemos superarlo. En Madrid buscaremos marcar al menos un gol, sería vital.

¿Cómo van a parar a Griezmann?

Griezmann es un crack, pero ojalá el Atleti fuera solo él. El Atleti es Diego Costa, Morata, Saúl, Godín, Koke… ¿Cuántos quieres? (Ríe). Necesitaremos pelear cada balón, será una batalla, como siempre cuando juegas con ellos. Viven un momento algo complicado, pero la Champions esconde todos los problemas.

Enfrente estará también Morata.

Es un amigo, pero ya le avisé: 'En cuanto entres en el campo te daré una buena paliza'. Él me respondió: 'Como haces siempre' (ríe).

¿Cómo mejora el Atleti con él?

Diego Costa es más físico y combativo, Álvaro es un crack en atacar la profundidad, siempre está listo. Si encuentra confianza y un entrenador que lo haga sentir importante, puede convertirse en uno de los mejores del mundo, aunque quiero que lo haga después del Atleti-Juve (ríe).

¿Hay otro rojiblanco en particular al que admira?

Me ha sorprendido Saúl. Creció mucho, es joven pero muy experto. Marcó goles importantes y es completo en ambas fases.

"Saúl me sorprende. Marca goles importantes y es muy completo"

Los colchoneros, como la Juve, tienen una gran zaga.

Es lo que dice Allegri: los campeonatos se ganan con la defensa. Si no encajamos goles, a alguien que los meta siempre tenemos...

¿Le gusta la filosofía de juego de Simeone?

Sí, le da una identidad a su equipo. Él de jugador era así: agresivo, fuerte, imparable, eso se refleja en su grupo. Su mentalidad le ha llevado a ganar títulos, si triunfas nadie puede decirte nada, como nadie puede decirle nada a Allegri, Conte o Guardiola. El fútbol no tiene leyes, cada uno encuentra su camino al triunfo.

Guardiola dijo que usted es uno de sus jugadores favoritos. Si tuviera que elegir entre Guardiolismo y Cholismo...

Considerando mi manera de jugar, me gustan los estilos de Guardiola y Sarri, como me gustaba el de Conte y ahora el de Allegri. Para mis características, tocar el balón es importante: Simeone, quizás, tiene un juego más vertical.

¿Dónde se coloca la Juve de Allegri entre esos dos extremos?

Justo en el medio. Allegri nos enseñó a interpretar los partidos: hay momentos en los que debes tocar y otros en los que toca buscar a tu delantero a balonazos. Si estás sufriendo, tirar un balón a la grada no es ninguna vergüenza, y a mí esto el míster me lo tuvo que repetir muchas veces (ríe). En algunas fases puedes hacer el Guardiolismo, en otras el Cholismo: juntas todo eso y te sale… ¡el Allegrismo!

Jugarán en el Wanda, el teatro de la gran final.

No quiero ser gafe, pero tras el sorteo le dije a un amigo que así tomaríamos las medidas para el 1 de junio (ríe).

"El Madrid me quería, pero el bianconero me queda mejor"

¿Qué recuerda del partido ante el Atleti en 2014?

Más que nada, los golpes con Mandzukic (ríe). Él llevaba una máscara para el tabique nasal, pero tras un par de choques conmigo se la quitó y empezó a ir en serio. Fue un partido bonito, intenso, difícil.

¿Y del Vicente Calderón?

Muy, muy caliente, como a mí me gustan los estadios y las aficiones. No sé cómo será el Wanda, obviamente al ser más grande el ambiente será distinto.

¿A cuáles equipos ve como favoritos para esta Champions?

El Madrid siempre hace lo mismo: hay un momento en el que todos le dan por muerto, llega la Champions y reaparece. Hay cuatro o cincos favoritos: no puedes subestimar tampoco al Bayern.

Hablando del Real Madrid… ¿Es verdad que rechazó su oferta?

Me esperaba esa pregunta (ríe). Sí, es verdad: el Madrid me buscó. Ha sido un orgullo y un placer estar en sus miras, significa que he trabajado bien en estos años. Pero bueno, la llamada de la Juventus y las ganas de volver a sentirme en casa llevaron mi corazón a decidir que el color bianconero me queda mejor.

Conte es uno de sus maestros: ¿le vería bien en el Bernabéu?

Al míster hay que dejarle libre para expresar su fútbol y su carácter. Con los jugadores que tiene el Madrid, eso le saldría bien, pero debería iniciar desde junio: su mano se nota si empieza a trabajar desde cero. Te empuja a dar el 110% y llevarte a eso durante el curso puede ser complicado.

Con él, vivió una gran etapa en la Nazionale. ¿Qué tal le va a la Azzurra?

Ha vuelto a empezar: por fin lo pasamos bien. Antes no te digo que era un peso ir con la selección, pero te daba algo de pereza. Ha vuelto la ilusión.

¿Cuáles son los jóvenes que le están gustando más?

Zaniolo y Chiesa. El primero, cuando Mancini lo convocó, casi nos preguntábamos quien era, pero ya en los primeros entrenamientos demostró tener algo: su talento está floreciendo. El segundo entendió dónde mejorar: es menos egoísta, busca más la portería, marca más...

¿Devolver una Champions a Italia sería otro paso adelante?

Sí, ojalá… El Calcio tiene que renacer, pero estamos en el buen camino. Una vez que tocas fondo, solo puedes mejorar.