ATLÉTICO DE MADRID - JUVENTUS

Griezmann le aguanta el pulso al Cristiano Ronaldo de la Juve

Griezmann y Cristiano.

Ambos casi calcan su peso ofensivo en sus equipos y, en defensa, el atlético le mejora por mucho. En Turín se está viendo a un Cristiano más generoso.

Cristiano se marchó a Italia y, a pesar de que le costó arrancar, después adoptó una velocidad de crucero que le ha colocado como máximo goleador de la Serie A y mejor asistente, igualado con Suso. Es un Cristiano que sigue buscando compulsivamente la portería rival, pero que con Allegri está sabiendo también afilar las jugadas para que sea un compañero quien las termine. Se le notan matices de equipo que antaño no se manifestaban tanto.

En total suma 20 goles y 10 pases de gol en lo que va de temporada. 19 tantos y 8 asistencias si hablamos únicamente de la Liga. La Juventus suma 61 goles y 39 asistencias como producción ofensiva en la temporada 2018-19, así que Cristiano ha conseguido el 32% de los goles de su equipo y el 25% de las asistencias. Un referente sin tapujos, como lo es Griezmann que está en esos números jugando en un fútbol, el español, cuya liga está siendo mucho más competida.

El francés se codea con el portugués sin ningún complejo y suma 18 goles y 9 asistencias. El Atlético ha conseguido 40 goles y sus jugadores han dado 40 pases de gol en lo que va de campaña. Así, la Griezman-dependencia queda reflejada en que el rubio delantero ha conseguido también el 32% de los goles de su equipo y más del 22% de las asistencias. Pero hay un punto en el que se sigue poniendo de manifiesto que Griezmann no es solo goles y asistencias.

Su trabajo oscuro sigue estando muy por encima del de Cristiano y para cuantificarlo solamente hay que echarle un vistazo al número de recuperaciones, por ejemplo, para hacerse a la idea. Cristiano ha restituido la posesión para su equipo 60 veces en lo que va de ejercicio. Griezmann, por su parte, mejora con mucho esos números. El francés se ha ido ya hasta las 106 recuperaciones. El campeón del mundo es el ejemplo claro de que el esfuerzo no se negocia en el Atlético.