El Diablo se viste de Blanco

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La Peña Madridista Diablo Blanco en la localidad de Almonacid del Marquesado (Cuenca) celebro su III Aniversario

La Peña Madridista Diablo Blanco en la localidad de Almonacid del Marquesado (Cuenca) celebro su III Aniversario el pasado sábado día 20 en el salón local social multiuso de la localidad de Almonacid. Pepe Salguero Ruiz fue el veterano madridista que acompaño a los Madridistas en esta celebración.

El presidente, D. José Luis Alonso, y toda su junta directiva preparo esta celebración con todo lujo de detalles y por este motivo, estuvieron bien acompañados por casi la totalidad de los socios de esta Peña.

Las calderetas varias, que se preparo horas antes, fue todo un manjar para todos los asistentes al local social multiuso de la localidad de Almonacid, local que fue cedido gustosamente por el Ayuntamiento para este III aniversario de la Peña.

La fiesta se prolongo hasta altas horas de la madrugada y ya desde este mismo momento, se comienza a perfilar los actos de aniversario del año que viene...

Almonacid del Marquesado es un municipio de la provincia de Cuenca. Su gentilicio es almonaceño o gangorro.

Los vestigios de población en la zona de Almonacid se remontan a la época prehistórica, encontrándose en su término utillaje procedente de la Edad del Bronce, que se relacionan con los importantes yacimientos de la comarca cercana, como la Cueva del Fraile en Saelices.

Durante el dominio de Roma, Almonacid se encontró junto a la importante ciudad de Segóbriga, existiendo varios núcleos poblados de los que aún quedan restos cerámicos, además de una necrópolis bastante extensa de la que hoy no quedan apenas restos.

El nombre de Almonacid es de procedencia árabe y proviene del vocablo Al-Monaster, que significa "El Monasterio". La zona fue reconquistada a finales del siglo XII, y Almonacid pasó a pertenecer a la Tierra de Alarcón. Posteriormente, en 1305, pasó a formar parte del Señorío de Villena, cuyo titular era Don Juan Manuel. Es por su pertenencia al Marquesado de Villena por lo que se añadió al nombre Almonacid, el apelativo "del marquesado" para diferenciarlo de otros lugares con idéntico topónimo.

A finales del siglo XV el municipio recibe el privilegio de villazgo. En la Edad Moderna perteneció a los Condes de Cifuentes, y a partir del siglo XIX pasa a ser posesión de los Condes de Santa Coloma. En el siglo XX Almonacid alcanza su máximo histórico de población, en los años 30, comenzando entonces un lento pero continuo declive que dura hasta hoy.

La endiablada es el nombre dado a una manifestación festiva de tradición inmemorial celebrada en Almonacid del Marquesado, provincia de Cuenca, durante los días 1, 2 y 3 de febrero en honor a la Virgen Candelaria y San Blas. Durante estos tres días, aproximadamente 130 "diablos", ataviados con trajes de llamativos colores y grandes cencerros colgados a la espalda, recorren las calles del pueblo, y sacan en procesión a los Santos, dedicándoles danzas y saltos. Esta fiesta está declarada de interés turístico regional.

Nada ha quedado escrito acerca del origen de esta peculiar tradición, pues los documentos guardados en el Ayuntamiento fueron destruidos durante la Guerra Civil Española. La tradición oral nos cuenta dos historias paralelas para explicar el origen de los diablos de Almonacid, según se refiera a La Candelaria o a San Blas:

En cuanto a la Virgen, la necesidad de presentar a Jesús niño en el templo causó en María vergüenza por las gentes que pudieran observarla, pues no conocía varón. Y es aquí donde encuentran su lugar los diablos que, con su ruido de cencerros y extraña vestimenta, atraerían la atención del público, librando así a la Virgen de las miradas maliciosas de los demás.

Para San Blas existe otra explicación totalmente distinta: unos pastores encontraron la imagen de San Blas enterrada en el paraje de los majanares, surgiendo una disputa con el vecino municipio de Puebla de Almenara, que el santo resolvió milagrosamente a favor de Almonacid. La alegría de los pastores por estos hechos se plasmó en el sonar de los cencerros de sus ganados, que colgaron a sus espaldas. Para lavar la cara del santo utilizaron aguardiente, lo único que tenían a mano, hecho que aún se rememora cada año.

Los diablos guardan toda una uniformidad homogénea consistente en:

- Traje: se utilizan trajes de llamativos colores, muchos de ellos con motivos florales, de confección artesanal. Todos los trajes son distintos, pero, dentro de esta diversidad, se aprecia una extraña unidad de conjunto, resultando un colorido excepcional.

- Cencerros: son los auténticos protagonistas de las fiestas. Normalmente se llevan tres de gran tamaño, aunque el número y magnitud de los mismos dependen de las fuerzas y disposición de cada uno. Están colgados a la espalda mediante correas de cuero, formando lo que se denomina "sartas" (de ensartar). Los diablos los hacen sonar pausadamente durante su caminar, y de forma frenética y vehemente durante sus danzas.

Tocado: los diablos llevan un gorro adornado con flores en su parte superior durante el día 1 y hasta la tarde del día 2 de febrero, durante la festividad de La Candelaria. A partir de aquí se cambia por una mitra, de color rojo con ribetes amarillos, en recuerdo de San Blas, que fue obispo de Sebaste.

-Porra: la "porra" consiste en una especie de cetro, con un palo alargado en cuyo extremo se coloca una cabeza o figura, muchas veces deforme o monstruosa. La porra se levanta durante las danzas a los Santos.

-Careta: en la antigüedad, todos los diablos llevaban una careta con caracterizaciones horrendas. En la actualidad esta costumbre ha caído en desuso, aunque aún hay algunos que la llevan.

Para pertenecer a la hermandad de los diablos, es necesario ser varón e hijo del pueblo de Almonacid. Si se cumplen estos requisitos, únicamente se ha de solicitar la entrada al "diablo mayor", que es el jefe indiscutible de la hermandad, ocupando dicho cargo aquel diablo que lo haya sido durante más tiempo de forma ininterrumpida.

También es necesario pagar una cantidad de dinero en metálico. La hermandad de los diablos tiene un régimen interno estricto, siendo necesario guardad las normas tradicionales, indumentaria e indicaciones del diablo mayor, que tiene la potestad de imponer multas e incluso de expulsar de la endiablada a quien considere por faltas graves.

Desde As.com, nuestras mayores felicitaciones por este III Aniversario, y nuestro mejores deseos para esta Peña Madridista tan singular en la localidad de Almonacid