Deporte y Vida

SOSTENIBILIDAD

Tener demasiada ropa también es un desperdicio de recursos

No sólo económicos, utilizamos el 36 % sólo de la ropa que compramos, sino de agua al confeccionar las prendas, transporte, mala reutilización posterior, apenas reciclaje...

ropa usada
as.com

Compramos demasiada ropa, es algo que todos sabemos; y a no ser que seas fiel seguidor del método Marie Kondo para deshacerte de lo que no utilizas, te habrás dado cuenta que tus armarios ya no dan más de sí. Pero el hecho de tener demasiada ropa implica otros factores de sostenibilidad y medio ambientales en los que pocas veces caemos, y que son muy importantes: ¿qué haces con la ropa que no usas, la dejas que se quede vieja al fondo del armario? ¿La donas? ¿La reutilizas?

Cadenas como H&M o El Corte Inglés llevan tiempo recogiendo bolsas de ropa usada y te agradecen ese gesto con un vale de descuento en su tienda. Un gesto en beneficio de todos. Las aplicaciones de venta de segunda mano funcionan muy bien, aunque hay ocasiones en que no vendes nada y es más complejo desahacerte de las prendas. También hay aplicaciones para donar directamente, mismo método pero no hay transacción económica.

Son cada vez más las firmas que apuestan por realizar y confeccionar prendas recicladas, como Ecoalf, o la marca española Lefrik que a partir también de botellas recicladas crea mochilas junto a Greenpeace.

Cómo hacer más sostenible nuestra compra de ropa

Para no desperdiciar, son muchos los gestos que se pueden hacer, entre ellos, el primero, ser consciente de lo que se necesita. No sólo ahorras en prendas sino también en dinero.

Comprar moda sostenible no es sólo bueno para el medio ambiente, sino también para tu salud. Las cadenas de fast fashion o moda nueva cada semana suponen un gasto inmenso no sólo en creación de productos, sino en esa locura de creación de necesidades. El hecho de apostar por ropa que sea de algodón sostenible, tejidos naturales como el lino, diseños únicos, no hace sino que apostemos por una creación limitada, el llamado slow fashion, donde importa más la calidad y durabilidad de la prenda que el hecho de comprar camisetas nuevas cada semana que se rompen en unos meses.

La normativa europea también es importante, ya que a partir del año 2030, no se podrá tirar nada a los contenedores que pueda ser reutilizable o se pueda reciclar.

El 1 de enero de 2025, España tendrá una ley en vigor que dictamina que no se puede tirar a la basura ningún residuo textil, lo que afecta también a muebles. Se hará efectiva una recogida selectiva de textiles en la acera.

La gran mayoría de los países africanos han decidido no acoger ni recibir más contenedores de ropa occidental usada.

Francia ha prohibido ya que el excedente de colecciones que no se usa se queme.