LOS ANGELES CLIPPERS

Los Clippers son de Kawhi

La estrella, que había rechazado su player option, llega a un acuerdo con los Clippers y acaba con la incertidumbre. Las condiciones, todavía desconocidas.

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Kawhi Leonard, durante un partido de la NBA con Los Angeles Clippers.
Douglas P. DeFelice Getty Images

Kawhi Leonard acaba con la incertidumbre. Chris Haynes, periodista de Yahoo Sports y de la TNT, ha adelantado que la estrella ha llegado a un acuerdo con la que ha sido su franquicia las dos últimas temporadas, Los Angeles Clippers. El alero acaba así con habladurías y especulaciones en torno a su futuro, especialmente por su rechazo a la player option de 36 millones de dólares. Sin embargo, finalmente se confirmar los rumores que han sonado con más fuerza y Kawhi renueva su compromiso con los angelinos, a los que se unió en 2019 tras abandonar los Raptors, con los que ganó el anillo unos meses antes. Los Clippers son el tercer equipo de Leonard en la NBA tras su paso por Toronto y su formación e impulso al estrellato, algo que se produjo en los Spurs de Gregg Popovich, con los que también conquistó el campeonato, allá por 2014.

El carácter hermético de Kawhi y su capacidad para tomar decisiones sin contar nada más que con su entorno (un clásico) hacían dudar de una posible salida de los Clippers. Sin embargo, más allá de la ausencia de anillos desde que aterrizó en Los Angeles y de algunas filtraciones que señalaban un enfado del alero con los servicios médicos del equipo (así empezaron sus problemas en los Spurs), todo indicaba a que Kawhi rechazaba la player option para firmar un contrato mejor... pero con el mismo equipo. Su deseo siempre había sido vivir en la ciudad en la que actualmente reside, concretamente en San Diego, y el proyecto en torno a su figura, con peticiones realizadas previamente a su llegada y que se realizaron con presteza (hablamos de Paul George), Steve Ballmer mediante, contentan al jugador más allá de los anillos. Y tanto él como su familia dan mucha importancia al lugar en el que viven.

De momento, la etapa de Kawhi en los Clippers no ha salido como se esperaba. Muchos consideraban al equipo en su llegada, en 2019, pero la remontada de los Nuggets en las semifinales del Oeste, en la burbuja de Orlando, con una mala (y decepcionante) actuación de su estrella, dejaba el proyecto en entredicho. El equipo ha emocionado este curso, especialmente en los playoffs, resistiendo las embestidas de los Jazz y a los futuros finalistas, los Suns. Eso sí, todo sin Kawhi, que se lesionó en el quinto partido de las semifinales y vio desde la grada (que no desde el banquillo) como los angelinos llegaban a sus primeras de Conferencia en 50 años de existencia. El alero considera, al contrario que los servicios médicos de la franqucia, que debe pasar por quirófano. Por lo que no tiene fecha para su regreso, que no será a corto plazo... pero si en los Clippers. Al menos, eso se ha anunciado.

Kawhi es uno de los mejores jugadores de la NBA, un hombre histórico del que la opinión pública no sabe qué decir. Su calidad es incuestionable, pero su falta de carisma, sus decisiones entre bambalinas y su relación con la prensa no cuadran con una NBA que vive del relato y la narrativa, una polémica que él genera pero de la que luego rehúye, grandes historias que él se niega a protagonizar. Pero su talento es el que es, su capacidad resolutiva también y sus promedios en la última temporada (casi 25 puntos por partido, con 6,5 rebotes y 5 asistencias) y sus increíbles porcentajes de lanzamiento (por encima del 50% en tiros de campo y con casi el 40% en triples) hablan por sí solos. Lo único que falta por ver es si el jugador tendrá la posibilidad de ganar un anillo (sería su tercero) con uno de los equipos más desgraciados de la historia de la competición norteamericana. Uno que ha puesto en el mapa junto a la colaboración del pasado más reciente (Chris Paul, Doc Rivers...) y que ha emergido tras la salida del tacaño Donald Sterling. En fin, eso es lo que busca Kawhi. Una heroicidad.