NBA | CONFERENCIA OESTE

Lillard quiere el MVP: 43 puntos, 16 asistencias y adiós Zion

El base de los Blazers protagoniza otra soberbia actuación. Además, Memphis se impone a Oklahoma y Utah sigue con su racha ante unos Clippers sin Kawhi ni Pauk George.

Un héroe. Es la mejor manera de definir a Damian Lillard, un base atemporal, una estrella con una capacidad innata para anotar bajo presión, conseguir canastas imposibles y enamorar al espectador con tiros lejanos y una resolución espectacular de finales apretados. La estrella consiguió 5 puntos y 2 asistencias en los últimos dos minutos, para un total de 43 tantos y 16 pases a canasta, otra vez números de videojuego que dan a los Blazers su sexta victoria consecutiva, una racha en la que el base se va a 31 puntos por duelo. Esta temporada promedia más de 29, con estadísticas superiores a los 4 rebotes y las 7 asistencias, además de lanzar con un 45% en tiros de campo, un 38% en triples y un 93% desde el tiro libre. Lillard, además, ha conseguido 15 partidos por encima de los 30 puntos, tres de ellos por encima de los 40, cinco dobles-dobles, jugadas pocas veces vistas y un récord, el de los Blazers, de 18-10, el cuarto mejor de un ultracompetitivo Oeste en el que han emergido a pesar de sus evidentes carencias defensivas y un inicio lleno de dudas que ha resuelto, de la manera más brillante, con Lillard a la cabeza.

Ante los Pelicans, el base emergió como siempre y ganó a un equipo que ha mejorado pero no termina de encontrar una regularidad que este año nadie tiene pero que es necesaria, sobre todo en la Conferencia Oeste, para entrar en playoffs. Zion Williamson anotó 36 puntos, 12 de ellos en el último cuarto, y consiguió un espectacular 12 de 18 en tiros de campo. La potencial estrella de los Pelicans está en 24,6 tantos de promedio este curso, y a su actuación de hoy ha añadido 6 rebotes, 4 asistencias y 2 robos. Y sin embargo, los Pelicans no carburan: Brandon Ingram se fue a 14+5+6, pero con 4 de 12 en tiros, incluido el fallo que habría forzado la prórroga. Lonzo, con 21 tantos y 5 asistencias, falló un triple para la victoria justo antes del propio Ingram. Willy Hernangómez volvió a cuajar una buena actuación, disputó 29 minutos (algunos de ellos al final), cada vez está más metido en la rotación de Stan Van Gundy y aportó un doble-doble de 11 puntos y 17 rebotes. Además, Eric Bledsoe anotó 10 y JJ Reddick, que ya coincidió con Van Gundy en los Magic hace más de una década (cuando disputaron las Finales de 2009 ante los Lakers, con derrota por 4-1), se fue a 16, 10 de ellos en el último cuarto.

En los Blazers, todo el quinteto anotó 10 o más puntos además de Carmelo Anthony, el sexto en rigor, que llegó a los 12 y sigue siendo el líder del banquillo desde el que Terry Stotts no para de ver exhibiciones de Lillard. Más allá de la ya mencionado estrella, que sentenció el duelo con un final espectacular que incluyó un 2+1 que dejó tiritando a los locales, Gary Trent Jr. se fue a 23 tantos con un muy buen 5 de 10 en triples, que para Portland fue, en total, un 18 de 41. La serie de tiro de Lillard, por cierto, lo dice todo: 14 de 28 en tiros de campo, 7 de 16 en triples (ya se ha filtrado que participará en este concurso durante el All Star) y 8 de 8 en tiros libres, con 11 puntos en el último cuarto (4 de 6 en tiros y 2 de 3 en triples) y 4 asistencias (las 16 que repartió son su mejor marca de la temporada) que redondearon una actuación suprema, otra más dentro de una temporada estratosférica en la que oposita, de manera lícita y legítima, a un MVP que se venderá muy caro. Lo dicho: un héroe. Aunque para los Pelicans, durante un rato que se les ha hecho bastante largo, haya sido el villano.

LOS ANGELES CLIPPERS 96 - 114 UTAH JAZZ

Utah sigue con su racha. Ya son 20 victorias en 21 partidos las que suma el equipo de Quin Snyder, el mejor de la Conferencia Oeste y de la NBA con un récord de 24-5 con el que distancian en dos partidos a unos Lakers que tendrán que lidiar con un calendario difícil y sin Anthony Davis en las próximas fechas. Y en 3,5 a los Clippers, que intentan solventar en este tiempo presente el sainete de las lesiones, que les ha dejado momentáneamente (no es nada grave) sin sus dos estrellas, Kawhi Leonard y Paul George, dos de los mejores jugadores de la NBA. Sin ellos ganaron a los Heat gracias a la increíble actuación de Marcus Morris (32 puntos), pero el milagro no ha vuelto a repetirse ante una franquicia que dista mucho de lo desmadejados que están en Miami. Y eso que aguantaron en la primera mitad y no fue hasta después del descanso cuando los visitantes pudieron separarse, con 35 y 33 puntos en el tercer y el último periodo que martillearon una defensa muy sólida al principio pero que acabó exhausta. Ante la falta de creación en ataque sin sus referencias, a los de Tyronn Lue no les quedaba otra que atrincherarse atrás, pero el plan no duró lo suficiente. Lou Williams, con 16 tantos, fue el mejor de los Clippers, mientras que los Jazz tuvieron otra buena actuación de Donovan Mitchell (24+7+4) y a un Rudy Gobert que dominó los tableros de manera espectacular: 23 puntos y 20 rebotes en menos de 32 minutos. Tremendo.

MEMPHIS GRIZZLIES 122 - 113 OKLAHOMA CITY THUNDER

Un triple-doble de Ja Morant y un gran juego colectivo, permite a los Grizzlies conquistar su victoria número 12 de la temporada, lo que les deja justo en el 50% (llevan las mismas derrotas) y en el noveno puesto de una Conferencia Oeste muy cara y en la que nadie puede (ni debe) relajarse. Morant registró 15 puntos, 11 rebotes y 12 asistencias y estuvo acompañado de un Jonas Valanciunas que logró un gran doble-doble: 22+12, con cinco rebotes ofensivos. Además, partidazo de Kyle Anderson (20+5+5, con 5 robos), 22 tantos para Grayson Allen y 17 para Dillon Brooks, con otros 12 para Brandon Clarke. Memphis, que jugaba en casa, no se consiguió separar hasta el último cuarto (36-28 de parcial) de unos Thunder que tuvieron, una vez más, a Shai Gilgeous-Alexander como jugador más destacado: 22+3+6 y unos promedios de 22,6+5,5+6,5, superando el 50% en tiros de campo y el 38% en triples con tan solo 22 años y su tercer curso como profesional. Oklahoma está en el penúltimo puesto del Oeste, algo que no preocupa demasiado a su nuevo entrenador, Mark Daigneault, ni a Sam Presti en los despachos, ya que se trata de un año de transición para un equipo con muchas rondas del draft y que piensa en el futuro sin disimular.