NBA | JAZZ 134 - SIXERS 123

Nadie puede con Utah: 40 de Clarkson y baile con los Sixers

Duelo entre el líder del Este y el del Oeste y nuevo paseo de los Jazz, que suman su octava victoria seguida y la 19ª en los últimos 20 partidos. Embiid no jugó.

Los Jazz siguen a lo suyo. Nadie parece poder pararles y están en una de las mejores rachas de su historia, sumando victorias casi sin querer y acabando con rivales de cualquier tipo de entidad. De momento, en su segunda racha de triunfos considerablemente importante, se van a ocho seguidos. La anterior fue de 11; entre medias, una sola derrota contra los Nuggets en Colorado que cortó la ráfaga pero no la buena dinámica, ya que los partidos ganados han seguido siendo la tónica habitual de un equipo que en los últimos años ha hecho buenos récords en temporada regular, pero que amenaza con romper algún que otro récord en la actual. De momento, son 19 victorias en los últimos 20 encuentros, algo que no veían desde hacía mucho tiempo. Y nos quedaremos sin ver la dimensión real de algún hito más de difícil superación, por la variante del calendario, reducido a 82 partidos y que nos va a impedir ver donde está el verdadero techo de este equipo. Aunque, claro, este se verá realmente en unos playoffs en los que, en la era Quin Snyder en el banquillo, no han podido superar la segunda ronda, un reto que han logrado hasta en dos ocasiones y que amenazan con superar este año. Sobre todo, si juegan en la fase final con el dominio y la contundencia que están mostrando en estos momentos de curso.

La última víctima de su dominio han sido los Sixers, en un duelo entre líderes de Conferencia que ha caído del lado del Oeste. Líderes porque van primeros, claro, aunque el récord es bastante distinto en cada caso: Philly se queda con un correcto 18-10 tras la derrota, mientras que Utah se va a un extraordinario 23-5, que antes de esta espectacular racha era de...4-4. Así empezaron en Salt Lake City, con muchas dudas que han dejado atrás y que les permite liderar un Oeste siempre competitivo y que, a pesar de la teórica mejora del Este, no deja de ser mejor. Es más, los Sixers, primeros en su Conferencia, serían quintos en el Oeste, una muestra más de lo debilitado que está ese sector, que incluso con equipos como Celtics, Sixers o los todopoderosos Nets se quedan atrás en cuento a número de victorias. Es más, los dos últimos finalistas, Raptors y Heat, luchan por no quedarse fuera de playoffs y están muy lejos de los primeros puestos: los canadienses, residentes ahora en Estados Unidos por culpa del coronavirus, se encuentran octavos con un récord de 12-15; Miami, peor todavía, un 11-16 que les deja décimos. Es decir: problemas.

Eso sí, ante Philadelphia hubo un héroe inesperado que les permitió arrancar una nueva victoria: Jordan Clarkson. El base, que pasó por los Lakers y luego por Ohio, llegó el año pasado a los Jazz con excelentes resultados y cuadró muy bien en la plantilla, partiendo desde el banquillo y promediando 15,6 puntos por duelo. Este año se va a más de 17, opositando seriamente al premio al Mejor Sexto Hombre y siendo el líder del banquillo, del que ha salido en 68 de los 70 partidos que ha disputado desde que llegó a los Jazz. Contra los Sixers, Clarkson cuajó la mejor actuación de la temporada y probablemente de su carrera deportiva: 40 puntos, con 13 de 20 en tiros de campo, 8 de 13 en triples y 6 de 7 en tiros libres, una serie de tiro extraordinaria que ha decantado la balanza para un equipo que recibió 42 puntos en el primer periodo pero se atrincheró en defensa en los tres siguientes, en el que no permitieron más de 29 puntos. Los Jazz se fueron por delante al descanso (72-66), aumentaron la ventaja en el tercer cuarto (106-94) y controlaron esa ventaja hasta el final del choque.

Los Sixers no tuvieron a Joel Embiid y lo notaron. Tobias Harris fue el encargado de mantener a su equipo con 36 puntos y 10 rebotes. Lo hizo acompañado de la mejor versión de Ben Simmons, que se fue a 42 puntos. 9 rebotes y 12 asistencias en un partido de escándalo que no pudo acabar con victoria. La ausencia de Embiid, por cierto, le dio más protagonismo a Howard, que consiguió un doble-doble de 14 puntos y 12 rebotes. Y en los Jazz, como siempre, un poco de todo: 24 de Mitchell (su media de la temporada), 20 de Ingles, 11+9 de Gobert, 11 de O'Neale, otros tantos para Bogdanovic, 8 de Favors, un 18 de 45 en triples y mucho poderío en los dos lados de la pista. Y un héroe tan inopinado como merecido, ese Clarkson que ha encontrado su sitio en Utah y que ha sido el mejor jugador, durante un partido, del mejor equipo de la NBA. Uno cuyo techo es incierto (nadie sabe cuánto va a durar esto), pero que amenaza una Conferencia Oeste cuyo dominio parecía reservado para los dos equipos de Los Ángeles. De momento, siguen sumando victorias. Y siguen, siguen, siguen, siguen...