NBA | CORONAVIRUS

El límite salarial podría tener un descenso de 30 millones de dólares para el curso 2020-21

La NBA proyectó recientemente un salary cap de 115 millones de dólares, pero la crisis generada por el coronavirus podría provocar un descenso de 30 millones.

El límite salarial de la NBA podría tener un descenso de 30 millones de dólares para el curso 2020-21
JEENAH MOON AFP

La crisis provocada por la pandemia del coronavirus mantiene a la NBA en vilo. La competición nortamericana se está esforzando mucho para poder reanudar y finalizar la temporada, una decisión que predeciblemente, Adam Silver podría tomar dedos a cuatro semanas, según sus últimas declaraciones. Se han planteado diferentes soluciones (la famosa ciudad burbuja) para acabar un curso baloncestístico marcado por un hecho inédito, un virus que está afectando a todo el planeta y qu está provocando pérdidas millonarias en la totalidad de la sociedad. Y aquí está incluido, obviamente, el deporte.

Ya se sabe que la NBA afronta pérdidas históricas por la crisis, un motivo por el cuál los jugadores han formado un cónclave para terminar la temporada. Así se lo ha retransmitido la NBPA a Adam Silver, con cifras sacadas de una encuesta informal que indican que el 70% de los baloncestistas quiere reanudar la campaña, un nímero alto pero que tiene en contra a un 30% a tener en cuenta. Sin embaergo, si algo preocupa a la competición más allá de esta temporada es el futuro. Las soluciones en el ámbito deportivo siempre se encuentran, contenten más o menos a los jugadores y los aficionados, y por eso se está barajando la posibilidad de empezar la temporada en diciembre, concretamente el día de Navidad. Sin embargo, preocupa también (y sobre todo) el ámbito económico, que puede quedar herido de muerte de cara a los próximos años.

Una de las cosas que más incertidumbre genera es qué puede pasar con el límite salarial y el impuesto de lujo. Recordemos que el tope salarial es la cantidad total de dinero que una franquicia de la NBA puede gastar para pagar a sus jugadores; por otro lado, el impuesto de lujo, una cifra siempre mayor, es aquella que si las franquicias superan, tendrán que pagar una multa. Estos mecanismos siempre se han hecho para generar más igualdad en la competición, y no provocar que un mercado muy grande se haga con todas las grandes estrellas. En los últimos años y gracias a los contratos televisivos y el aperturismo cada vez más creciente, que ha provocado que la Liga amase una fortuna cada vez mayor, estas cifras han subido al mismo tiempo que los jugadores aumentaban sus salarios. Sin embargo, el desplome ahora puede ser espectacular y causar grandes estragos.

El tope salarial tenía una proyección de 115 millones de dólares para la próxima temporada, y el impuesto de lujo de 139. Según datos que recoge la web Real MG, las pérdidas de cara a la 2020-21 podrían ser de entre 25 y 30 millones de dólares, una catástrofe económica absolutamente inédita. Las proyecciones iniciales se basaban en unos cálculos que daban a las NBA unos ingresos de 8 mil millones de dólares procedentes del baloncesto. La suspensión temporal hace descender estas cifras entre mil y dos mil millones, lo que nos dejaría con seis mil millones en ingresos en vez de ocho. Esto se traduciría en un tope salarial menos a los 95 millones y, sobre todo, un impuesto de lujo de menos de 115, lo que dejaría hasta 25 equipos por encima del tope. Los contratos, recordemos, no se firman en el momento en el que se hace oficial la subida, sino antes de la misma y con los directivos teniendo en cuenta las proyecciones que hace la propia competición. Por lo tanto, solo habría cinco equipos que se librarían, en este escenario, de pagar el impuesto de lujo.

Todavía no es seguro que estas cifras sean correctas, pero podrían afectar a los equipos de una manera brutal. Los Warriors sin ir más lejos, pasarían de una multa fiscal de 45 millones de dólares a una de 160. Una cifra que asusta y que, tengamos en cuenta, viene dada con la temporada suspendida, que no cancelada, una variante que podría provocar pérdidas incluso mayores. De momento ya se están proponiendo soluciones, y en la ESPN han hablado de bajar el tope salarial, pero mantener el impuesto de lujo en los 139 millones proyectados inicialmente. Sin embargo, no se sabrá la dimensión real de las pérdidas hasta que no vaya pasando el tiempo y se decida si se reanuda o no la temporada. Hasta entonces, toca esperar.