COPA DEL REY 2020

Mumbrú impulsa al Bilbao ante el desafío del Real Madrid

El técnico, que despidió su carrera como jugador con el descenso a la LEB, ha llevado al Retabet a la Copa en su vuelta a la Liga Endesa: "Vamos a competir y a disfrutar".

Mumbrú impulsa al Bilbao ante el desafío del Real Madrid
AIOL DIARIO AS

El Bilbao Basket se niega a ser un convidado de piedra en la Copa del Rey que arranca mañana. De eso nada. Los que piensen que va en ese plan, andan muy desorientados. “Vamos allí a competir, pero sobre todo, a disfrutar”. Así se expresó el sábado Mumbrú tras ganar a Unicaja, a otro grande, aunque venido a menos últimamente. Ocho triunfos en los últimos nueve partidos son su carta de presentación ante el Madrid en cuartos de final. “Es un orgullo poder regalar a la afición la clasificación, se sinceró tras lograr el billete. No solo maneja el único equipo que ha ganado este año en ACB a todos los Euroligas (cinco triunfos, incluyendo el de la ida y la vuelta ante el Valencia), es que prácticamente calca los números que tenía el año pasado en LEB Oro, es decir, salta de categoría pero sigue con el mismo pulso.

Los ‘hombres de negro’ han roto moldes. Estamos ante la revolución de los humildes. Barcelona y Madrid siguen su gobierno con puño de hierro sí, pero los que les venían pisando los talones ya no carburan: Baskonia, Valencia, Unicaja y Gran Canaria andan con el motor gripado. Zaragoza y Tenerife han revolucionado el orden establecido y el Bilbao Basket ha demostrado que se puede ser un grande con muy poco dinero. Con el presupuesto más bajo. Si en la temporada del descenso plantilla, técnicos y empleados se llevaban dos millones, en LEB Oro se bajó a 483.481 euros y esta campaña, el doble.

¿Quién es el arquitecto de este milagro? Pues un dúo que conforman Mumbrú y Pueyo. El primero, el técnico colgó las botas con un amargo descenso en 2018 (dramático descenso a una carrera casi inigualable). Había dudas en el consejo y el entorno sobre si era lo más conveniente darle la oportunidad como entrenador o su largo ciclo en Bilbao había concluido. Como entrenador debutante y en una categoría desconocida como la LEB Oro empezó a despejar las dudas desde el primer día. Su pulso ante Laso del jueves es un reto himalayesco. Pero ¿qué no puede hacer un grupo que logró el pase al Martín Carpena con un triunfo con prórroga de absolutos titanes en el Palau? Álex piensa y actúa como un exjugador: se adelanta a los planes del contrario muchas veces por pura intuición después de tantos años de corto, y luego pone en práctica lo más elemental de la escuela Aíto. Todos se sienten partícipes, hay unas reglas claras que seguir y el equipo está por encima de cualquier individualidad. Lo más importante es contratar jugadores que ante todo no tengan aristas personales. Y todos van con él a la guerra. Su sintonía con Pueyo, que fue su entrenador en Bilbao y ahora ejerce de responsable deportivo, es absoluta. Éste ha logrado fichajes a precio de saldo que han explotado como estrellas. Los norteamericanos Lammers y Brown, y especialmente Bouteille son los ejemplos más claros.

Mumbrú maneja los grupos con mucha mano izquierda. Ha habido jugadores que han llegado a Bilbao solo porque les llamaba un excampeón del mundo; se ponían firmes. Como Rafa Martínez, que salió de Valencia con la idea de volver a sentirse jugador de baloncesto. Cumple 38 años el 3 de marzo y disfruta como si esto se estuviera acabando. Ni de lejos soñaba con que regresaría a la Copa. Y resulta que estará de nuevo ahí. En un torneo que le ha sido esquivo a este veterano escolta que sí ha tocado pelo con la Liga, Supercopa y Eurocup. Es uno de los cuatro 'hombres de negro' (junto con Sergio Rodríguez, Balvin y Schreiner, este en primera fila con el Andorra en aquel famoso campo atrás de Llull) que saben lo que es disputar el torneo de febrero. Ni la lesión de Brown, el segundo mejor anotador del RETAbet, ha roto la química del grupo.

El exalero no pudo ganar nunca como jugador la Copa. Le regateó. Ahora tiene la oportunidad de iniciar una fulgurante carrera en la que supere a su gran palmarés como jugador. Es un debutante en este tipo de evento con la pizarra (como Ibon Navarro). De momento, ha llevado al Bilbao Basket a su séptimo torneo del KO. Es el tercer equipo (y el primer recién ascendido) que derrota a todos los Euroligas españoles en la primera vuelta (lo hizo el Madrid en la 2006-07 y el Valencia en la 2015-16). Y el segundo que viniendo de la LEB se mete en la Copa, tras aquel Fuenla de Quintana y Peras hace 21 años (en una edición con sede en Valencia). Hasta el momento, sólo había habido otros tres casos en los que recién ascendidos habían logrado la clasificación copera: en Tenerife 1987 (cuando aún no existía la LEB) se dio por partida doble, al disputar el torneo los dos equipos que habían logrado el salto a la élite la temporada anterior, Caja Canarias y Caja Bilbao. En el caso del conjunto isleño, si bien ejerció de anfitrión, también habría conseguido el billete por méritos deportivos. Y en Zaragoza 1991, el Elosúa León estuvo presente, siendo uno de los equipos recién llegados desde la categoría inferior. A estas alturas, la épica es ya solo una rutina para Mumbrú y su tropa.