NBA | WARRIORS 105 - SUNS 96

Ricky y los Suns tocan fondo ante los 'desconocidos Warriors'

Esta vez ni siquiera Ricky destacó en la octava derrota consecutiva de los Suns, que ven los playoffs cada vez más lejos; los Warriors, cuatro seguidas y... ¿a soñar?

Los jugadores de los Golden State Warriors defienden a Ricky Rubio durante el partido de la NBA que les ha enfrentado a los Phoenix Suns
Neville E. Guard USA TODAY Sports

Cuando hablamos de los desconocidos Warriors podemos dar lugar a confusión. No porque sean desconocidos respecto al año pasado (que lo son) ni porque tengan un quinteto inicial que nadie se esperaba en el último lustro (que lo tienen) o porque hayan tenido el peor récord de la NBA (ahora el tercero peor). Cuando empleamos el término desconocidos queremos resaltar que el equipo de Steve Kerr, que sumaba un ignominioso balance de 5-24 hace apenas unos días, ha sumado 4 victorias consecutivas. Un hito inimaginable hace un mes y que resalta con un inicio de campaña en la que todos dábamos por muertos al conjunto del recién estrenado Chase Center

La temporada ha sido un cúmulo de despropósitos para una plantilla que perdió a Iguodala y a Durant en verano y que antes de empezar el curso ya sabía lo difícil que sería tener recuperado a Klay Thompson para jugar en algún momento de la regular season. Los Warriors también perdieron a Curry, la cara del proyecto, tras tan solo cuatro encuentros disputados y solo ha sido protagonista con los ramalazos de baloncestistas desconocidos (Paschall, Lee...) que han sido la única buena noticia de una franquicia estéril.

Hasta ahora. Los Warriors suman cuatro victorias consecutivas y han pasado de ser el trigésimo y último equipo de la NBA a ser el 27º y tener a tiro de piedra el 24º. Muy lejos de cualquier puesto honorable de la clasificación pero con una mejora clara y rotunda si tenemos en cuenta la deriva perdedora que sufrían. Tampoco han hecho grandes alardes: se han impuesto a los Pelicans, a los Timberwolves y a los Suns, tres equipos perdedores, siendo el primero y el último dos de los peores de la Liga. En el día de Navidad, eso sí, vencieron a los Rockets en un encuentro en el que, por un momento, parecieron ser lo que por tanto tiempo fueron.

Parece muy difícil, por no decir imposible, que los Warriors tengan alguna opción de meterse en playoffs, pero ante los Suns han vuelto a ser resolutivos en el último periodo (39-18 de parcial tras ir todo el partido por detrás) y tienen en Russell a un filón que cada vez se siente más cómodo con sus compañeros: 25 puntos por partido en los últimos 4 duelos, 31 en el día de hoy. Y con Green (11+7+4+3 contra Phoenix) volviendo a ser el sostén defensivo que una vez fue.

Los Suns, desmadejados 

En la otra cara de la moneda encontramos a unos Suns que fueron una de las revelaciones del inicio de curso y que cada vez parecen más lejos de ese destino con el que soñaron (los playoffs) y que hoy es un espejismo. Llevan 8 derrotas consecutivas, cinco de ellas por menos de 10 puntos y esta en concreto especialmente dolorosa si tenemos en cuenta que empezaron el último periodo con una ventaja de 12 puntos y acabaron cayendo por 9.

Todo parece desmoronarse para un equipo que sigue esperando a DeAndre Ayton y que no consigue carburar después de 11-12 a uno de... 11-20. Monty Williams se queda sin soluciones y la plantilla demuestra ser corta y limitada más allá de un Ricky que hoy no ha sido el revulsivo que sí fue en otras derrotas (promediaba 17,7+10 en los últimos 7 encuentros) y se ha quedado en apenas 11+4+4 con 3 de 10 en tiros de campo, 0 de 4 en triples y 7 pérdidas. Sí estuvoi bien esta vez Devin Booker, ligeramente hundido en los últimos partidos y con problemas físicos que le hicieron ausentarse de tres de las derrotas de su equipo, pero sus 34 puntos fueron insuficientes para unos Suns que no dan con la tecla.

En definitiva, el Chase Center vivió un duelo de la parte baja de la clasificación del que se pueden sacar conclusiones de unos Suns en caída libre y de unos Warriors que en estos momentos generan cierta incertidumbre, pero que viven y esto es innegable, su mejor momento de la temporada. Phoenix se enfrentará a los Kings para cerrar el año, mientras que los de Steve Kerr pondrán a prueba su racha y su buen momento ante los Mavs de Doncic. Un buen examen para discernir si están en plena recuperación... o si es todo un espejismo.