NBA | HAWKS 109-PELICANS 133

Zion Williamson debuta a lo grande con Lonzo de escudero

Brillante estreno de los Pelicans con un Zion WIlliamson entonado, un Lonzo a gran nivel y buenos minutos de Ingram tras el descanso.

La pretemporada NBA lleva varios días en marcha y ya ha tenido tiempo incluso de dejar la mayor crisis de imagen para la liga en los últimos años, con el feo asunto entre Daryl Morey y China que Adam Silver trata de capear desde Asia. Pero esta noche se ha jugado en Atlanta el, seguramente, partido más esperado hasta ahora. Más incluso que el (brillante) debut de Anthony Davis con los Lakers. Zion Williamson, el fenómeno de Duke, ese nuevo tipo de estrella para un nuevo tipo de aficionado, ha jugado su primer partido NBA con el equipo que le dio el número 1 del draft, New Orleans Pelicans. Una franquicia que parecía en bancarrota hace menos de un año, cuando Anthony Davis pidió el traspaso a mitad de temporada, pero que ha renacido con David Griffin como director de orquesta y un roster con una a priori apasionante mezcla de juventud, veteranía... y Zion, que tiene todavía 19 años y al que la llegada a la NBA le ha rebajado (por las nuevas exigencias de la liga) a 1,98, la altura real desde la que mueve sus exhuberantes 129 kilos.

Los Pelicans ganaron en Atlanta a los Hawks (109-133) con 46 puntos en el segundo cuarto (27-46) y la promesa de que, no hacía falta este partido para saberlo, pueden ser un equipo divertido de ver y realmente competitivo. Zion despegó con los cinco primeros puntos de su equipo, primer mate de póster incluido, y acabó con 16 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias, 3 robos, 6/13 en tiros, 0/2 en triples y 4/7 en tiros libres en algo menos de 28 minutos (27:49). Demostró que el estilo NBA le va a ir de maravilla, con más juego en transición rápida (donde es demoledor) y más espacios para operar también en media pista que en Duke, donde las defensas colapsaban constantemente sobre él. Dejó algunos movimientos (no solo mates) marca de la casa para generarse sus puntos cerca del aro y también lo que serán sus primeros problemas en la gran liga: irregularidad desde la línea de tres y seguramente también desde el tiro libre (64% en College) y cierto sufrimiento en defensa (highlights al margen) hasta que adquiera el ritmo y los automatismos que exige la NBA.

A dos semanas del inicio de la Regular Season 2019-20, Zion ya es una realidad. Como su equipo, marcado por el trade de Anthony Davis y el retorno que dieron los Lakers. Lonzo Ball jugó unos fantásticos 25 minutos, demotrando muchas de las cosas que parecía que solo su antigua afición veía en el Staples Center: capacidad de creación superdotada, ritmo infernal y, ojo a esto, un tiro exterior con una mecánica muy mejorada tras el verano. Acabó en 25 minutos con 9 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias y un 3/8 en triples. Brandon Ingram fue de menos a más, tardó en entrar en juego pero anotó 11 puntos después del descanso para 19 totales. Además, se presentaron los también rookies Jaxon Hayes (menos de cinco minutos en pista) y un Nickeil Alexander Walker que enseñó (12 puntos en 15 minutos) su indiscutible olfato anotador. Los Pelicans, que quieren ser el equipo más rápido de la historia según Griffin, tendrán dinamita de sobra cuando se sumen definitivamente unos veteranos que esta vez dejaron los focos para los nuevos: Derrick Favors (con molestias) y JJ Redick jugaron poco y el superviviente Jrue Holiday (la extraordinaria cara la franquicia, más allá de Anthony Davis antes y Zion ahora) sumó 21 puntos en 18 minutos, como si nada. También dejó una buena impresión, haciendo un poco de todo, el italiano Nicolo Melli (11 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias).

También jugaron los Hawks, claro. Trae Young dejó un show de movimientos espectaculares y pases de fantasía aunque no afinó desde la línea de tres (1/6, 9 puntos y 11 asistencias en 26 minutos). John Collins produjo a su ritmo habitual (13+5 en 21) y se estrenaron otros dos rookies que están entre los más ilustres de una generación que apunta a muy ilustre: De'Andre Hunter, que va a ser sólido como una roca, anotó 10 puntos y Cam Reddish (cuidado con él), ex compañero de Zion en Duke, 11 en 15 minutos con un 3/4 en triples. Y junto a todos ellos, y ya con 42 años, disputó 15 minutos Vince Carter, que anotó 5 puntos en el primer partido de su vigésimo segunda pretemporada en la NBA. Una leyenda rodeada, esta noche, de unos cuantos que aspiran a serlo también. Zion Williamson, que ya está aquí, a la cabeza.