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LOS ANGELES LAKERS

De Russell a LeBron: las luces y sombras de la gestión de Magic

Magic Johnson.

Richard Mackson

USA TODAY Sports

La leyenda angelina anunció este miércoles, y por sorpresa, su dimisión como presidente de operaciones de Los Angeles Lakers.

Magic Johnson anunció su dimisión como presidente de operaciones de Los Angeles Lakers 778 días después de aceptar la oferta de Jeanie Buss para tomar las riendas de la gran franquicia de púrpura y oro. Su vuelta al Staples era la guinda que redondeaba el golpe de estado orquestado por la hija del Doctor Buss contra su hermano Jim en enero de 2017. Ambos movimientos junto al de Rob Pelinka como mánager general por Mitch Kupchack elevaron el optimismo de los seguidores laker. Era la hora del cambio. De la vuelta a la esencia del Show Time. Del regreso a glorias pasadas y peligrosamente cercanas al olvido. 

Una historia que ha durado dos años, un mes, dos semanas y seis días, y que se derrumbó después de certificarse otra trágica temporada de unos Lakers que aguantaron con nota hasta el día de Navidad, que se desplomaron con la lesión de LeBron y que se liaron con el intento de fichaje de Anthony Davis. Una corta narración en la que hubo tiempo para una laboriosa gestión deportiva llena de luces y sombras.

Lou Williams

Fue el primer movimiento de Magic a mediados de febrero de 2017 y Houston su destino. Un año después, Williams logró su segundo premio como mejor sexto hombre de la NBA con los Clippers. Un galardón que puede revalidar sin problemas esta temporada de nuevo con los angelinos.

Mozgov y D'Angelo Russell

En la noche del draft, Johnson dibujó los primeros esbozos de una hoja de ruta que apuntaba a LeBron James. Y para adquirir a la estrella de Akron en 2018 había que aligerar carga salarial. Mozgov, sobrepagado (64 millones por cuatro años), fue el primer señalado. Pero para que alguien se tragara el caramelo debía ponerse algo suculento como cebo: D'Angelo Russell. El base bendecido por Kobe y protagonista del vídeo-confesión de Nick Young se marchó junto al ruso a Brookyln en la noche del draft de 2017.

El pívot ya no está (solo disputó 31 partidos y desde el pasado verano su contrato solo da vueltas), pero Russell brilla: 21,1 puntos, 7,0 asistencias y su primer All Star Game en el milagro que son los Nets, que han regresado a los Playoffs tras pagar con creces la soberbia de los primeros años del Mijail Projorov. Es candidato a jugador más mejorado en la NBA.

Kuzma y Brook Lopez; Lonzo Ball y Josh Hart

La operación Mozgov-Russell le reportó a los Lakers al pívot Brook Lopez (ahora de triplista en Milwaukee Bucks) y los derechos de Kyle Kuzma. El ala-pívot es una de las pocas buenas noticias en el Staples Center: atrevido y con calidad, ha aportado mucho a los proyectos de Luke Walton. La duda sobre su límite es su principal lastre.

Lonzo Ball fue seleccionado con el número dos a pesar de las constantes bravuconadas de su padre. Es un líder de futuro. Con inteligencia y rigor defensivo, es un base sobresaliente con mucho baloncesto en sus manos. Junto a Ball, Josh Hart, uno de esos jugadores en los que no reparas, pero muy aprovechable. Bueno desde el perímetro y como defensor en el uno contra uno.

Kentavious Caldwell-Pope y Andrew Bogut

El alero llegó libre desde Detroit Pistons en junio y fue titular en los 74 partidos que disputó la temporada pasada. El australiano, sin equipo después de la grave lesión con los Cavaliers (su primer encuentro con Cleveland duró apenas unos segundos), estuvo, pero no estuvo: 24 duelos desde septiembre.

El movimiento de febrero de 2018

Fue el movimiento más audaz del cierre de mercado de 2018. Los Cavaliers de LeBron navegaban sin alma y lanzaron un órdago con múltiples operaciones entrelazas como con los Lakers. Los angelinos mandaron a Ohio a Jordan Clarkson y Larry Nance Júnior por Channing Frye, Isaiah Thomas y una primera ronda. Todos acabaron felices: Magic se quitaban el contrato de Clarkson por dos jugadores de último año (siempre pensando en LeBron) y los Cavs aumentaban aparentemente (luego todo fue un fiasco) el físico de su rotación. 

Mo Wagner y Svi Mykhailiuk

El alemán y el ucraniano fueron las selecciones en el draft 2018 de los Lakers. Ninguno de los dos ha tenido grandes oportunidades. Mykhailiuk, incluso, ha cerrado la temporada en Detroit Pistons tras ser traspasado por Reggie Bullock.

El gran desembarco

El pasado mercado veraniego se abrió con la gran ballena blanca entre ceja y ceja... Y LeBron cayó en las redes. Junto al Rey aterrizaron jugador veteranos (muchos con cartel de conflictivos) como Rajon Rondo, Lance Stephenson, Michael Beasley y Tyson Chandler (noviembre). James cuajó un gran curso hasta su lesión en diciembre. La peor de toda su carrera en la NBA: nunca se había perdido tantos partidos seguidos. 

Para que el alero cambiase su ciudad natal por Hollywood, los Lakers quitaron más lastre: Lopez, Ennis, Thomas... y Julius Randle. El ala-pívot ha firmado su mejor curso desde que debutó en la Liga norteamericana: 21,4 puntos de media con New Orleans Pelicans. Pinta a carrera larga y muy provechosa.

Anthony Davis

Fue una puñalada directa en el corazón de Magic. Davis acaba su contrato obligatoria con Nueva Orleans en el verano de 2020 (tiene opción de equipo) y nadie apuesta por una futura renovación. Tras siete temporadas con los Pelicans, solo ha disputado 13 partidos de los playoffs en dos temporadas. No hay continuidad en un proyecto que siempre es sí, pero no. Y eso ha acabado con su paciencia. El ala-pívot cambió de agente (amigo de LeBron) y se plantó: manifestó su deseo de salir de la Luisiana.

Los Lakers eran su destino manifiesto. Y tanto el jugador como los angelinos tiraron fuerte de la cuerda para cerrar un fichaje que puso de los nerviosos a todo el mundo con el paso de los días. El vestuario de los Lakers estalló ante las mareantes ofertas de Magic con todos los jóvenes en venta. Nueva Orleans se enrocó y todo se fue a pique: los Pelicans quedaron débiles para futuras negociaciones y a merced de Danny Ainge y Boston Celtics; los Lakers dieron de nuevo una imagen preocupante de incapacidad para cerrar una operación de calado; LeBron, de autoritarismo y lejanía con unos compañeros que completaron la campaña con la moral muy tocado y sin confiar en nadie.

Los restos tras Davis

Reggie Bullock y Mike Muscala llegaron por la puerta de atrás debido al ruido Anthony Davis desde Detroit y Clippers, respectivamente. No eran muy necesarios en unos Lakers que ya estaban cerrados, otra vez, por obras. Ambos fueron los últimos movimientos llamativos que realizó Magic, que ahora pasa la pesada pelota al siguiente. Difícil papeleta.