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Sin estrellas también se puede: el milagro de los Clippers

Doc Rivers, Los Ángeles Clippers

Rob Ferguson

USA TODAY Sports

El equipo angelino se ha clasificado para los playoffs en una Conferencia Oeste donde nadie contaba con ellos y perdiendo a Tobias Harris a mitad de temporada.

"La ESPN predijo 33 victorias. Charles Barkley nos daba 33 victorias. Las casas de apuestas de Las Vegas nos daban 33 victorias. ¡Y ahora vamos a jugar los malditos playoffs! ¡Y esto es solo el principio". Estas eran las palabras de Doc Rivers cuando su equipo, Los Ángeles Clippers, certificaba su pase a los playoffs tras conseguir ante Minnesota Timberwolves su sexta victoria consecutiva. Un milagro en el que muy pocos creían a principio de año pero que se ha hecho realidad tras una temporada espectacular de un equipo muy trabajado. 

La alegría que en ese momento se mostraba en el vestuario angelino está más que justificada. El pasado 6 de febrero la NBA vivía una ola de agitación muy común en el mercado de fichajes: Tobias Harris se marchaba a los Philadelphia Sixers para conformar uno de los quintetos más temibles de la liga americana y se juntaba con Ben Simmons, Jimmy Butler o Joel Embiid para la lucha por el trono del Este e incluso el anillo. Este traspaso fue muy sonado y representó probablemente la mayor sorpresa antes de la fecha límite. Se habló mucho de las nuevas posibilidades del equipo de Brett Brown e incluso más de una persona pronosticó una posible final entre los Sixers y los Warriors para definir al campeón de la NBA... pero nadie habló de los Clippers.

Los expertos y los aficionados de competición dieron por sentado que una vez perdida su estrella, los angelinos se hundirían e incluso buscarían el famoso tanking para poder conseguir una buena ronda del draft y empezar una nueva reconstrucción.Tras perder a Griffin, Jordan y Paul en los últimos años se quedaban también sin Harris. En ese momento los de Doc Rivers estaban en la parte trasera de los playoffs. Ya habían jugado por encima de  sus posibilidades y se estaban mostrando altamente competitivos, pero sin su estrella y con un récord de 30-25 parecía improbable que pudieran luchar por la fase final. 

Nada más lejos de la realidad. La franquicia ha aprovechado un calendario favorable para no relajarse, mostrarse como un equipo seguro y ganar a los equipos que tenía que ganar para establecerse en los puestos que dan acceso a las eliminatorias. Han conseguido un récord de 15-6 sin Harris, han logrado encadenar seis victorias seguidas por primera vez en la temporada (11 en 12 partidos) y, lo que es aún más sorprendente, no han perdido dos partidos seguidos desde la marcha del que era su líder en la cancha. Algo asombroso para un equipo con el que nadie contaba y que ha pasado de ser una franquicia con dudas a uno de los equipos más en forma de la liga junto a los Spurs (otra gran milagro) y los Rockets.

Ahora mismo el equipo va en sexta posición de la Conferencia Oeste a medio partido de los Jazz, quintos, y si los playoffs empezaran ahora mismo se enfrentarían en primera ronda a unos Blazers que parecen vulnerables sin Jusuf Nurkic. "Esto es solo el principio", avisaba Rivers. No sería de extrañar que con este nivel de juego, los angelinos dieran algún susto en playoffs. Actualmente llevan 45 victorias (muy por encima de las 33 que les daban) y podrian llegar perfectamente a la barrera (un año más) de las 50.

Las siete vidas de Doc Rivers

El gran artífice de este logro es Doc Rivers. El técnico, que ya destacó como jugador, vive su tercera gran etapa en los banquillos de la liga americana y sigue reinventándose y manteniendo competitivos a sus equipos. Ya lo hizo en Orlando, su primer equipo, en el que se llevó el premio al Entrenador de Año en el 2000 para luego conducir a la franquicia a los playoffs tres años seguids antes de ser destituido en 2004.

Al año siguiente fichó por el equipo en el que ha forjado su leyenda, los Celtics. En su primer año les llevó a la fase final y quizá su momento más complicado fue en las temporadas siguientes, donde el conjunto verde vivió una odisea. Danny Ainge confió en él para la temporada 2007/08 a pesar de las dificultades y demostró su acierto. Con Kevin Garnnet, Paul Pierce, Ray Allen y Rajon Rondo en el equipo logró para Boston el primer anillo desde Larry Bird. A pesar de perder la final dos años después ante los Lakers, el ex jugador consiguió que su equipo siguiera siendo competitivo hasta que acabó su estancia allí al finalizar la temporada 2013.

Para la temporada siguiente ficharía por su actual equipo, los Clippers, donde también se ha reinventado. Ya lejanas quedan las temporadas en las que contaba con Griffin, Paul y DeAndre Jordan en el equipo. También esa decepción de los playoffs 2015, donde perdieron una ventaja de 3-1 en Semifinales de Conferencia y cayeron eliminados ante los Rockets. 4 temporadas de playoffs con más de 50 victorias seguían forjando el currículum de Rivers.

Tras perder a sus estrellas, siguió haciendo el equipo competitivo, aunque la temporada pasada firmó su primer año sin playoffs desde 2007. Este año sin Harris tenían un equipo en el que la mayor estrella era Lou Williams, un jugador que no ha sido nunca All Star. El siguiente mejor jugador de la plantilla es Danilo Galinari. El resto jugadores de rol. Patrick Beverly, Wilson Chandler, Mbah a Moute... baloncestistas sólidos que acompañan pero que están lejos de ser las grandes estrellas que juegan en la NBA.

Cuesta ver a algún equipo con la plantilla de los Clippers clasificado para la fase final en los últimos años. Todos tienen una o más estrellas en su alineación y la mayoría mejores de lo que puede ser un escolta como Lou Williams (que es muy bueno). Jugar los playoffs no es fácil, y mientras equipos como los Lakers se quedan fuera de las eliminatorias, Rivers y los Clippers han obrado el milagro.