NBA | SIXERS 118 - CELTICS 115

Y los 76ers por fin ganaron a los Celtics: Embiid les sacó de quicio

Joel Embiid

Bill Streicher

USA TODAY SPORTS

Remontada local y primer partido ganado en un duelo que huele a 'playoffs'. Joel Embiid, con 37 puntos y 22 rebotes, fue el artífice.

Los 76ers estaban con la mosca detrás de la oreja. Llevaban tres derrotas en tres partidos ante los Celtics esta temporada y cinco seguidas contra ellos en general; esta eliminatoria se podría repetir este año en la postemporada, pero el año pasado los verdes ganaron con mucha claridad. Era una revancha o por lo menos algo que da carrete a los cambios fomentados por Brand, que quiere coronarse ya en la NBA. 

Y fue por la épica. Los de Pensilvania remontaron y ofrecieron a su afición un aperitivo de lo que quiere mostrar en la parte decisiva de la temporada. Y Joel Embiid volvió a demostrar su naturaleza: saber picar al rival y saber moverse en todos los ambientes como si llevara quince años en la Liga.

Embiid fue el crescendo de los Sixers. Al principio no destacó tanto, cuando sí lo hicieron los Celtics. El equipo de Stevens aprovechaba los bloqueos y generaba espacios interiores para con penetraciones y balones doblados para que los exteriores pudieran sacar de ello buenas acciones, Jayson Tatum incluido. 

Al volver del descanso una jugada cambió todo: Smart chocó en un bloqueo con Embiid, el escolta cayó al suelo y se levantó hecho una furia, empujó al camerunés y fue expulsado con una flagrante de tipo 2. Y eso permitió a los Sixers recortar la diferencia que les faltaba y plantarse ya con todo el arsenal a punto en el desenlace del encuentro. Y Embiid, ahí sí, lo dio todo.

37 puntos y 22 rebotes no son fáciles de conseguir. El pívot supo sacar de la zona a Horford y meterle para hundirle. La selección de tiros no es lo mismo que la selección de acciones: Embiid acertó en las dos cosas.

Irving estuvo soberbio también, mostrándose como el base finalizador que requiere Boston, pero no fue suficiente. Valió más como eso mismo Jimmy Butler, demostrándolo en dos acciones con las que su equipo amarró el encuentro.