Dos ataques potentes y dos defensas de garantías. El Barça llega con cero goles en contra; el Madrid, con treinta dianas a favor, el mejor goleador de la Liga. Cristiano y Messi son los abanderados de dos formas de juego diferentes. Un partido con todo tácticamente previsto pero, a la vez, incontrolable.

PorP. P. San Martín

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