Otra España: chispa, equilibrio y presión
Isco y Cazorla lo bordan, pero además recuperan 14 balones de 80.
En Huelva nació la nueva España de la última era Del Bosque. Un equipo con más chispa, muy equilibrado y disciplinado hasta el último minuto en la presión. La versión es mejorable, pero apunta maneras e ilusiona. Más allá de magia y filigranas, los datos estadísticos dan la pista buena sobre lo que ocurrió en el campo: 80 recuperaciones de balón, 83,3% de presencia en campo de Bielorrusia, una posesión del 75% y cifras de juego muy repartidas en las tres zonas de ataque de La Roja.
Isco y Cazorla se repartieron la ‘inteligencia’ del juego, pero también trabajaron en la presión y recuperación. El primero recuperó ocho balones; el segundo, seis. España interceptó nada menos que ochenta posesiones de Bielorrusia. Esto habla de un trabajo serio y a destajo que se pondrá más seriamente a prueba ante Alemania.
Buena vibración de equipo, orden e ideas y un marcador por fin amplio para La Roja.
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Sin fisuras. Las zonas de juego muestran cómo el balón se movió repartidamente. Las bandas fueron profundas y Cazorla e Isco dieron juego.
Recuperación. No sólo Busquets (4 recuperaciones) iba a por el rival. Los ‘magos’ del balón también se emplearon para tapar al enemigo.



