Sobrios Luis Enrique y Ancelotti.
El Barça empezó como un muñeco mágico de cuento de hadas y terminó hecho un guiñapo, entregado a las embestidas de los madridistas, que asustaron a los azulgrana hasta cuando estaban cerca de Casillas. No tuvo el Barça ni suelo ni cielo.
El uruguayo ya ‘juega’ el Clásico.
Nuevo libro de Alfredo Relaño
Lo peor del balcón es que constituya un sitio donde quedarse a verlas venir.
Messi insultó y Weligton agarró.
Piqué trajo el sosiego al Barça.
España ganó y renace la esperanza.
A España se la tiene bajo la lupa de los condenados. Vive su purgatorio y es injusto. Hace daño y crea agarrotamiento para los que constituyeron parte importante de un campeonato mundial. Pero la vida es así, produce culpables y víctimas.
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