EL GORDO

Supersticiones y consejos para elegir un número de la Lotería de Navidad

Supersticiones y consejos para elegir un número de la Lotería de Navidad

Chema Moya

EFE

La rifa más popular de nuestro país nos lleva año tras año a acudir a los quiscos próximos o Internet para agenciarnos uno o varios décimos (cuando no participaciones mayores), bajo la quimera de conseguir hacernos millonarios.

Ya sea por tradición, codicia o verdadera creencia en las bonanzas de la fortuna, el Sorteo Extraordinario de Navidad supone para los españoles uno de los momentos climáticos del período invernal, y la aplicación de rituales o la ejecución de estrategias supersticiosas relativas a la compra y conservación de boletos nunca es poca cosa si pueden ayudarnos a ampliar las posibilidades de que nos toque el Gordo.

La Lotería nació en 1812 y desde entonces forma parte de la cultura navideña, tanto como las costumbres que la acompañan, algunas de ellas igual de antiguas que el propio origen del sorteo.

Supersticiones, amuletos y creencias

Entre las más clásicas se encuentran el frotamiento del décimo contra la cabeza de un calvo o el vientre de una embarazada, y la quema de todos los billetes de lotería del año anterior bajo la llama de una vela color naranja. El asunto de los amuletos, por otro lado, aún cuenta a día de hoy con entusiastas practicantes. Elementos como las ramas de perejil, las monedas de oro o las llaves de hierro viejo están históricamente considerados como imanes de la buena suerte.

Entre los ritos menos extravagantes, un habitual es el intercambio de décimos con la familia, compañeros de trabajo o amigos. También está la fidelidad al mismo número de lotería, año tras año, o la compra en administraciones en las que tocaron premios importantes las Navidades pasadas. La Doña Manolita madrileña, por ejemplo, es ya una institución en esta cuestión, aglutinando durante todo el mes de Diciembre colas y colas de compradores que dan la vuelta a la manzana.

Criterios para adquirir un billete 

Los criterios más estadísticos también pueden ayudar a nuestra elección del número. El Gordo, por ejemplo, suele ser un número par con una decena de millar del 40, una conclusión extraída de un estudio hecho por Ventura24.es analizando los últimos 20 años del sorteo. La diferencia entre provincias también puede ser algo a tener en cuenta por los más escépticos. Ni Tarragona ni Zamora, ni Sevilla, además de la ciudad autónoma de Melilla, han tenido históricamente suerte con el premio más jugoso de la rifa.

Madrid, por el contrario, ha sido agraciada hasta en 92 ocasiones. Las matemáticas también nos indican que la probabilidad de que nos toquen los cuatro millones de euros del Gordo es de 0,00001%. Una cantidad que podrá diezmar los ánimos de muchos, pero que se puede contrastar con otra más benevolente: las posibilidades de rascar algún premio son del 5% y para el reintegro, del 9%.

En cualquier caso, el sueño de la Lotería seguirá anidando una vez más las esperanzas de todos los españoles, que esperaremos a oír el próximo 22 de Diciembre, con el corazón en un puño, a los niños de San Idelfonso proclamar a voz en grito nuestro número.